domingo, 23 de febrero de 2025

ANÁLISIS SOBRE "EL RINOCERONTE" (por Paco Arellano)

 CRÍTICA EL RINOCERONTE


Título: El rinoceronte

Autor: Eugène Ionesco

Dirección: Ernesto Caballero

Elenco: José Luis Alcobendas, Ester Bellver, Fernando Cayo, Bruno Ciordia, Paco Déniz, Chupi Llorente, Mona Martínez, Paco Ochoa, Fernanda Orazi, Juan Antonio Quintana, Juan Carlos Talavera, Janfri Topera, Pepe Villuela y Pepa Zaragoza.

Reseña: Eugène Ionesco, uno de los grandes autores del teatro del absurdo, creó con El rinoceronte una obra que invita al espectador a reflexionar sobre la naturaleza humana y la presión social.

Elenco: Los actores lograron captar la esencia de los personajes con una mezcla de comicidad y tragedia. La actuación del protagonista, Bérenger, Pepe Villuela, fue particularmente destacada, mostrando su evolución desde un hombre apático hasta el último defensor de la humanidad. El elenco secundario también estuvo a la altura, representando de manera convincente el progresivo proceso de "rinocerización" de la sociedad.

Dirección: Ernesto Caballero ha sabido manejar hábilmente el equilibrio entre el humor absurdo y las tensiones dramáticas de la obra. Los cambios de escena fluidos y la dirección de arte contribuyeron a crear una atmósfera que sumerge al público en el caos progresivo del mundo de Ionesco.

Temática: El rinoceronte es una alegoría sobre la conformidad y la pérdida de individualidad frente a la presión social. A través de la surrealista transformación de los ciudadanos en rinocerontes, Ionesco aborda temas como el totalitarismo, la resistencia pasiva y la importancia de la integridad personal. La obra es una crítica mordaz y, a la vez, una advertencia atemporal sobre los peligros de seguir ciegamente a las masas.

Síntesis: La obra se centra en Bérenger, un hombre común que observa cómo sus vecinos y amigos sucumben a una extraña epidemia que los convierte en rinocerontes. A lo largo de la obra, Bérenger lucha por mantener su identidad y resistir la presión social para unirse a la "manada". A medida que más y más personas se transforman, Bérenger se encuentra cada vez más aislado y se enfrenta a la difícil decisión de conformarse o mantenerse firme en su individualidad.

Escenografía y efectos: La escenografía de Paco Marín presenta un entramado de escaleras metálicas que es tan impactante como funcional, permitiendo que el foco estuviera en las actuaciones y el texto. Los efectos especiales, aunque sencillos, fueron impactantes y contribuyeron a la atmósfera surrealista de la obra.

Opinión personal: En mi opinión, lo más destacable de la adaptación de Caballero es su capacidad para mantener la esencia original del texto de Ionesco, mientras actualiza el lenguaje para hacerlo más accesible al público contemporáneo. La trama, que gira en torno a la metamorfosis de los habitantes de un pueblo en rinocerontes, sigue siendo una poderosa alegoría sobre el conformismo y la deshumanización en la sociedad actual.

Una de las principales virtudes de Caballero es la dirección de los actores. Su interpretación logra sacar lo mejor de cada personaje, creando una atmósfera de tensión y absurdo que resulta fascinante.

La escenografía también merece una mención especial. Los elementos visuales y sonoros contribuyen a crear un ambiente surrealista que potencia la sensación de inquietud y extrañeza que caracteriza a la obra.

En resumen, la versión de "El rinoceronte" de Ernesto Caballero es una reinterpretación audaz y exitosa de un clásico del teatro del absurdo. Mantiene la esencia de la obra original de Ionesco, pero la enriquece con un enfoque contemporáneo y una puesta en escena vibrante y provocadora. Una experiencia teatral que, sin duda, deja una huella duradera en el espectador.

Conclusión: El rinoceronte es una obra maestra del teatro del absurdo que sigue siendo relevante en el contexto contemporáneo. La producción logra captar la esencia de la obra de Ionesco, ofreciendo al público una experiencia teatral enriquecedora y reflexiva.

 

PROPUESTA ESCENOGRAFÍA (por Fina Díaz Sánchez)

 

En un tema que se da actualmente, la gente se deja llevar por las masas.


VARIACIONES SOBRE "EL MALENTENDIDO" (por Fina Díaz Sánchez)

 

DIÁLOGO DEL MALENTENDIDO

 

Madre:         ¿Te ha dicho ese algo?

Hija:               ¡A mí no!

 

Madre:         ¡Por qué lo miras tanto?

Hija:               Por curiosidad.

 

Madre:         ¡Vas a conseguir que se fije en ti!

Hija:               Apenas, pronunció un saludo.

 

Madre:         No tienes por qué, interesarte ningún extraño.

Hija:               Yo, no tengo ningún interés.

 

DÉCIMA AL TEATRO (por Fina Díaz Sánchez)

 La vida es puro teatro


 

Puro teatro es la vida

unas veces cómo actores

otras cómo espectadores.

Entre idas y venidas

vamos buscando salidas.

Actores ilusionados

actores entusiasmados.

Hacemos más llevadera

la maraña enredadera

en que estamos implicados.

 

 

 

 

                                   Fina Díaz Sánchez

lunes, 17 de febrero de 2025

ANÁLISIS "EL RINOCERONTE" (Juana Cámara)


“ El Rinoceronte” de Eugene Ionesco.

Obra en tres actos. En el Acto I, los diálogos son absurdos en tono de humor. En el acto ll y lll, hay reflexiones profundas acerca de la Naturaleza Humana.

La obra presenta un análisis sociológico del ascenso de los totalitarismos. Nacismo Comunismo. Narra la caída de la Humanidad a medida que los seres humanos van aceptando las condiciones de esos totalitarismos, se vuelven masa. La falta de comunicación entre las personas; el no cuestionamiento de las cosas,hace que una sociedad totalitaria triunfe, y que poco a poco se vaya truncando la identidad individual. Esa pérdida de individualidad lleva a una transformación social. Así, los humanos acosados por esa presión social, van aceptando las condiciones impuestas, y se van transformando en una masa animalesca, fácil de controlar,

Esta obra, explora los temas de: la conformidad, la cultura,, la responsabilidad, la lógica, los movimientos de masa, la filosofía, y la moral.

En la obra tan solo hay un personaje que no transige, Berenguer; se diferencia de los demás porque no actúa según el inconsciente colectivo. Se mantiene firme según sus creencias, y aunque tiene miedo de ser engullido por la masa, y en un momento duda de su apariencia; resiste a la tentación de no dejarse llevar.

No lo seguiré, no lo seguiré. !¡No les seguiré!

El autor, con este personaje

deja una puerta abierta a la esperanza, al futuro. Siempre que haya alguien que defienda la identidad individual, la naturaleza humana, estará a salvo.

RECURSOS UTILIZADOS:

La Metáfora: con el Rinoceronte como símbolo de animal fuerte de aspecto acorazado, representa los totalitarismos, que E. Ionesco, estaba viviendo.

Antropomorfismo. El rinoceronte, también representa la metamorfosis de humano a animal. Símbolo muy fuerte, que lo dice todo.

La obra al principio parece que no avanza; los diálogos entre los persona

Los nombres son significativos. De los 16, tan solo 7 llevan nombre propio. Otros 7 llevan el el nombre que les caracteriza, por lo que hacen o dicen: el, lógico, el anciano, la camarera

; y 2 son señoras de.

Entre ellos: Berenguer, Juan y Daisy, son de los más íntimos.

Juan, quiere dar lecciones a Berenguer de como vestir, comportarse, y cuidarse; de no beber alcohol. Habla también bien de cultura, menciona obras de Ionesco. Parece que sabe de todo, quiere llevar razón en todo; no admite que le contradigan.

Daisy, es una buena compañera, que apoya a Berenguer, y este está enamorado de ella. Intentan vivir juntos, pero no funciona.

Después estarían, los compañeros de trabajo de Berenguer. No le aprecian, pero cuando este enferma, Dudard le visita y tienen una última charla interesante. Dudard, después de haber informado, de que todos los compañeros, ya son rinocerontes, trata de convencer a Berenguer diciendo: hay que seguir los nuevos tiempos. Mi deber mi impone seguir a mis jefes, y a mis camaradas, para lo mejor y para lo peor.

El resto, están ahí, apoyando, el primer acto con diálogos absurdos, y actuaciones extrañas. El lógico con el anciano, hace el mismo papel que Juan con Berenguer. Hay un paralelismo entre las dos parejas. Le habla de silogismos, métodos, cosas que el anciano no entiende; quiere convencerle, pero sobre todo necesita a alguien que le escuche, y no le contradiga.

Parece que El lógico, se resiste a transformarse: ya siendo rinoceronte, mantiene el sombrero.

Debilidades de los personajes.

Ionesco, deja ver bien claro, cada una de las debilidades de los personajes principales, y como eso, les lleva a abrazar el conformismo de la nueva situación social. En el acto I.Juan - Berenguer amigos, disertan sobre rinocerontes: africano, asiatico.

Juan - Berenguer, se enfadan por este tema. Juan orgulloso, no reconoce, y en vez de eso se debilita.

En el Lógico- el anciano. El lógico que todo lo quiere razonar, llega un momento, en que todo es pura contradicción, no se sabe ya lo que dice.

En el acto II continúa, el mismo tema del rinoceronte en la oficina. Cada uno opina, pero no se entienden. Bouf ya es un rinoceronte, su mujer le sigue. Van cayendo uno a uno.

Berenguer, visita a Juan, que está enfermo, y quiere hacer las paces con él. Le abren la puerta, el portero Juan, y su mujer. Hablan de moral, o Ley de la selva. Berenguer sostiene, que el humano tiene un sistema de valores, mientras que los animales no. Juan quiere vivir en la selva, ya se ha vuelto rinoceronte.

Acto III. Berenguer, está enfermo. Le visitan los últimos compañeros que quedan: Daisy, y Dudard.

Dudard, cuenta a Berenguer, todos los compañeros convertidos, y las razones por lo que lo han hecho, pero este no tardó en desmoronarse.

Daisy, le ofrece comida con ellos. Dudard, enamorado de Daisy, viendo que ella se entiende con Berenguer, se retira, no quiere compartir comida con ellos, Dudard, se ha debilitado, y le ha llegado la epidemia, dice: tengo ganas de comer sobre el pasto.

Daisy, aunque ha prometido a Berenguer amor eterno; ve que no se llevan bien, y se va con el resto de compañeros, que merodean la casa de Berenguer.

Es Berenguer, el pobre desdichado, no bien visto por la sociedad, quien pese a quedarse solo decide no seguir a la masa.

No los seguiré ! No Capítulo !

Opino que esta obra siempre estará actual. Sea el siglo que sea, en algún lugar del planeta se encontrará una sociedad totalitaria. Hoy se pueden ver muchos países regidos por dictaduras. Incluso, en algunas sociedades democráticas, los derechos fundamentales, no se respetan.. Por todo esto, creo que este tema está vigente.

ESCENOGRAFÍA.

Imagino un escenario, con una plataforma en redondo, que va girando, cuando se necesita cambiar el escenario. Es decir, a la vista de los espectadores se vería un semicírculo. El otro semicírculo, quedaría entre bambalinas. A mitad del círculo una gran tela haría

sombras chinescas, de rinocerontes, que saldrían al escenario, solo cuando el guión lo pidiera.

En el otro semicírculo, quedarían los otros escenarios: oficina, y casa de Juan, uno a cada lado.

Oficina. Mobiliario metalizado

Casa de Juan. Juan (vendado) está en el patio. Patio con un árbol, y césped. Juan hace movimientos raros ( come un poco de césped) , se le va viendo la transformación. Como dice cuando habla con Berenguer acerca de la moral y naturaleza: me inclino por la naturaleza, ahí, es donde quiero vivir.

Escenario casa Berenguer. Centrado. Casa un poco revuelta, y muy abigarrada. Todo en madera.

Me he lanzado a imaginar algo, pero no tendría ni idea como hacer una escenografía.

VARIACIONES SOBRE "EL MALENTENDIDO" de Camus (Juana Cámara)


“ El Malentendido “ de Albert Camus.

Al ver la obra sin voz, se puede entender que madre e hija mantienen una conversación de algún asunto serio y trascendente. Ninguna de las dos hace gestos de felicidad. A la madre, se la siente cansada, y a la hija bien hierática, fría.

El hombre que aparece de espaldas, se ve que no va a intervenir en conversación ninguna.

El que aparece por la puerta, se puede pensar que le están esperando.

La obra en blanco y negro, me parece muy interesante.

Si no conoces la obra, ni por lo más remoto intuyes de que se trata.

MICROTEATRO: UN AMOR TARDÍO (Trinidad Gimeno)

UN AMOR TARDÍO

Personajes: 3

Miriam - Teresa – Rafael: los tres personajes rondan los 66 a 68 años.

 Miriam, mujer que no pasa desapercibida: es elegante y mantiene un buen tipo. Habla suavemente con acento argentino.

Las 4 escenas ocurren en el mismo escenario, salón/zona de estar en casa de Miriam. Casa sin lujos, pero confortable y buen gusto. En el salón hay una librería, un tresillo con una mesa delante, y en un lateral otra mesita auxiliar con una bandeja y servicio de té para dos.

                                                               ---------------------------

Se oye un timbre y Miriam atraviesa la habitación para abrir la puerta.

Miriam. -Hola preciosa. Cómo estás. Cuanto tiempo sin vernos.

Teresa. -Si, han pasado más de dos meses. Yo estoy bien, pero a ti te veo radiante, con tu pelo como siempre impecable.

Miriam. -Vamos a sentarnos. Tengo mucho que contarte. Acabo de volver de Buenos Aires hace menos de una semana.

Teresa. -Lo sé, lo vi en el Facebook. Te fuiste sin avisar.

Miriam. -Lo siento. Mi hermana, de pronto me envió un pasaje para que fuera a celebrar con ellos sus 50 años de matrimonio. Fue una locura, solo tenía una semana para prepararlo todo.

 He preparado un té. ¿Te apetece o prefieres un refresco?

 T. -Un té está genial.  Cuéntame ¿Cómo encontraste a tu familia y al país después de tantos años? ¿Cuántos han pasado desde que os vinisteis?

Miriam acerca la bandeja con el té y se sienta.

M. -Veinte años ya. Pero te cuento, Han sido unos días maravillosos. Buenos Aires está increíble, mi familia hermosa, mis hermanas, sobrinos y primos... no sabes cómo me han recibido.

T. -! Que Bien ¡

M -Y además... tengo una noticia…

T. -¿Qué más hay? Cuéntame.

M. -Me he enamorado.

T. - ¿De verdad? ¡Qué maravilla! ¡Miriam!  ¿Cómo ha sido? ¿Quién es él?

M. -Se llama Rafael Piñeiro y nos conocimos de chiquitos cuando estudiábamos historia en la facultad. Fuimos medio novios, ya sabes.

T. -No, no sé, nunca me has hablado de él.

M. -Antes de que llegara Carlos a mi vida como un huracán enamorándome locamente…

T.       -Si, si, la historia del cabrón de tu marido ya me la sé. Fue el que te enredó en política y arrastró a su mundo bohemio. Pero de Rafael nunca te oí hablar.

M. -Nos conocimos en la Universidad. Estábamos siempre juntos, estudiando, paseando, agarrados de la manita.

T. -¿Y le cambiaste por un periodista que te trajo al exilio con tus tres hijos, y que a los pocos años te dejó por su secretaria, el desgraciado?

M. -Bueno, dejemos el pasado. Me encontré a Rafael, en una cena en casa de mi primo Andrés. ¡Qué ilusión me hizo! Está jubilado, es catedrático honorífico y ha escrito varios libros. Desde ese día no nos volvimos a separar en todo el tiempo que duró mi estancia allá. Fue una vuelta al pasado.

T. -Bueno, ¡qué sorpresa! ¡Cómo me alegro! Pero sigue.

M. -Está viudo, tiene tres hijos grandes, y nietos. No sabes qué gusto volver a estar con él. ¡Qué hombre más tierno, culto e interesante! Me contó que nunca me había olvidado, que yo seguía siendo la mujer de sus sueños y que ahora no quería dejarme escapar.

T. -¿Y entonces qué haces aquí?

M. -No es tan fácil. Tenía el billete cerrado para volver acá en dos semanas. No era cosa de quedarme en Buenos Aires y echar todo lo que tengo por la borda; mi casa, mis hijos y nietos están en España.

T. - ¿Por qué no? Tus hijos son mayores y tienen su vida.

M. -La crisis económica no les deja casi vivir. Rafael lo está pasando muy mal; no tiene una gran jubilación y lo poco que tiene ahorrado no lo puede sacar por el corralito financiero.

T. -Ufff, qué faena. ¿Y qué vais a hacer? Bueno lo primero, una pregunta tonta, que si no reviento. ¿Os acostasteis?

M. -No, no nos atrevimos. Pasamos muchos ratos hablando de nuestras vidas, de nuestros hijos, de la soledad tremenda en que nos encontrábamos.

T. -Pues más a mi favor. No lo entiendo…

 M -Los dos sabíamos que nos teníamos que separar en dos semanas. Nos dio miedo. Solamente nos tomamos de la manita mientras charlábamos, me pasaba el brazo por el hombro cuando íbamos de paseo.

T. -¡No te creo! Hay que ser tonta, yo no hubiera vuelto sin pasar al menos una noche con él.

M. -Si te digo la verdad, ahora aquí estoy arrepentida.

T. -¡No me choca! ¿Qué vais a hacer para remediarlo? Lo que no entiendo es cómo pareces tan contenta.

M. -Porque estoy feliz. Feliz de que haya una persona que se interesa por mí, que me quiere, que me escucha. Lo primero que he hecho nada más regresar es comprarme un ordenador y chateamos todas las noches durante horas.

No sabes lo guapo que es, lo bien que se conserva, es un caballero, un padre ejemplar…

                                                                  Cae el telón

                                                       ----------------------------

                                                               Escena segunda

 

T. - Hola preciosa, qué gusto verte otra vez.

M. -Hola Teresa, pasa ¿Cómo estás?

T.  Estamos todos más o menos bien.  ¿Y tú?

M. -Yo genial . El martes llegué de Venecia.

T. -Ah, sí.

M.-He estado con Rafael… ¿Te sirvo té?

T. -¿Qué me dices? 

M. -Aunque no te lo creas he ganado un premio en un concurso de cartas de amor y el premio era un viaje para dos personas a Venecia.

T. - ¿Me lo estás diciendo en serio? Chica, lo qué a ti no te pase...

M. -Sí, de verdad. Lo escuché por la radio. Lo organizaba Radio Nacional y mandé una de las cartas que le había enviado a Rafael y… gané. Ha sido como una luna de miel. Ha sido maravilloso.

T. -¡No me choca!

M. -Yo era crítica con esas mujeres mayores que decían enamorarse de nuevo y tonteaban como crías.

T. -Bueno, bueno, sigue con Venecia. ¿Cómo es que se animó Rafael a acompañarte?

M. -En Argentina, los bancos han empezado a dejar sacar algo de dinero y sus hijos le animaron a que viniera a España a ver a viejos amigos que están aquí.

T. -Todo, lo quiero saber todo.

 M. -Allí nos olvidamos del mundo. Solo estábamos él, yo y Venecia. Hacía tanto tiempo que una mano no acariciaba mi cuerpo que creo que me volví loca. Pensaba que podía ser la última vez que me sintiera tan deseada. No quería perderme ninguna de las voluptuosas sensaciones que estaba sintiendo. Hice realidad los sueños que mi cuerpo había echado de menos todos estos años.

T. -Hija, qué envidia. Eres increíble ¡Caray con los amores tardíos! ¿Y ahora?

M.-Rafael está arreglando todo para volver a Madrid. Quiere quedarse aquí conmigo. Me parece un milagro que a mi edad pueda tener alguien al lado que me quiera y con el que poder envejecer.

T. -Seguro que lo conseguiréis. Lo has pasado muy mal y ahora te lo mereces.

 

                                                                     Cae el telón

                                                      ------------------------

  Escena tercera

 

M. -Hola preciosa. ¿Has llegado bien?

T. -Si, aunque hay un tráfico increíble.

M. -Pasa. Te presento a Rafael.

R. -Encantado Teresa, ¿vos sois esa buena amiga que, según me ha relatado Miriam, compartís penas y alegrías?

T. -Encantada Rafael. Si, esa soy yo. Nosotras compartimos todas esas pequeñas y grandes cosas que nos ocurren durante el tiempo que no nos hemos visto.

M. -Y disfrutamos muchísimo, es un desahogo imprescindible para mí.

R -¡Qué lindo! Qué bueno que te hayas ocupado de ella todo este tiempo. Ahora estoy yo aquí para cuidarla y acompañarla.

M. -Y para algo más también…

R. -¡Ay, cariño! te has acostumbrado en España a ser una descarada.

T.  -No, a lo que se había a costumbrado era no tener un hombre a su lado.

R. -Claro, te cásate con ese loco inconformista. Te atrapó con noches de charlas sin fin entre humo, música, tragos y amigotes. Para terminar con amaneceres de sábanas revueltas de remordimientos.

T. -¡Qué bonito! ya me dijo Miriam que eras un poeta. Da gusto oírte hablar con ese acento de recién llegado de Argentina.

R. -Sólo pensar lo que has pasado tú sola para sacar a tus hijos adelante, sin familia, sin conocidos, casi sin amigas, me hacen adorarte.  Saber, que cuando tus hijos ya mayores y tenían su propia vida, tú, para sobrevivir tuviste que alquilar sus habitaciones a estudiantes extranjeros, me hierve la sangre

M. -No seas tan dramático, cariño. Bueno, todo eso ya pasó. Ahora estás tú aquí.

R. -Si, tú y yo ya somos uno.

T. -Os miro y me parecéis modelos de un anuncio publicitario de un plan de pensiones.

 (se ríen los tres mientras cae el telón)

                                                              

 

Escena cuarta y última

T. -Otra vez juntas, y hoy solas. Me dijiste que Rafael no iba a estar que había tenido que salir.

M. -Si, Rafael ha vuelto a Buenos Aires.

T. -¿Qué me dices? ¿Ha pasado algo? ¿Su familia le ha pedido que vuelva?

M. -No, no es eso.

 T. -Por tu aspecto suena a para siempre.

M. -Sí, le he dicho que no vuelva.

T. -¡No jorobes! ¿Qué ha pasado?

M. -Que no le he podido aguantar. No sé si puse demasiadas expectativas en esta relación, pero llevaba mucho tiempo sola y me he sentido invadida. Mi dormitorio dejó de ser mío. Mi cuarto de baño parecía tomado por un extraterrestre. Fui viendo cómo mi vida y el mando a distancia del televisor pasaban cada vez menos tiempo en mis manos. Pero sobre todo me sentí muy agobiada, teniendo durante todo el día a una persona pendiente de mis actos y opinando sobre todo lo que hacía.

T. -Bueno hija, es lo que tiene vivir en pareja.

M. -¡Yo qué sé! Últimamente me preguntaba, ¿le quiero? ¿Quiero vivir el resto de mi vida con él en el sofá?

T.- ¿Y qué te respondías?

 M. -Me respondía que él no se merecía mis dudas. Había dejado por mí, su tierra, sus hijos, sus amigos, pero además yo sabía que es mucho más lo que dejas cuando abandonas tu país; son sonidos, olores, sabores, distintas estrellas en el firmamento, un viento distinto en la cara, tantas, y tantas cosas que sólo se pueden abandonar para salvar tu vida y la de los tuyos. O para compartir un amor que mi corazón envejecido ya no sabe dar.

 

                                                                       Fin

VARIACIONES SOBRE "EL MALENTENDIDO" de Camus (Francisco Arellano)

EL MALENTENDIDO -  DIÁLOGO


MADRE.- Tu marido

HIJA.- ¿Ha vuelto?

MADRE.- Sí

HIJA.- ¿Solo?

MADRE.- No lo sé

HIJA.- ¿No ha preguntado por mí?

MADRE.- No te ha nombrado para nada

HIJA.- Seguramente no quiera saber nada de mí

MADRE.- Sí, nunca fue un buen marido

HIJA.- A saber dónde habrá estado estos últimos años

MADRE.- Ni idea, seguramente habrá estado gastando el dinero en bebida y mujeres y juergas.

HIJA.- Es lo más probable

MADRE.-  No sé qué viste en él hija

HIJA.- Antes no era así, al principio era amable, cariñoso, atento

MADRE.- Ese tiene lo de amable, cariñoso y atento, lo que yo de monja Benedictina

HIJA.- Ay madre, no sea usted exagerada

MADRE.- Ese se casó contigo sólo por tu dinero, bueno mejor dicho para arruinarnos a tu padre y a mí

HIJA.- Al principio me quería de verdad.

MADRE.- Sí como la trucha al trucho, ese venía a lo que venía, a dejarnos como al gayo de Morón, sin plumas y cacareando

HIJA.- No entiendo que le pasó, para irse sin decir nada y llevándose el dinero que teníamos ahorrado

MADRE.- Pues que es un canalla, vio el dinero y se fue a dar la vida padre

HIJA.- ¿Entonces por qué ha vuelto ahora?

MADRE.- Porque se habrá gastado todo el dinero, y ahora vendrá como un corderito a pedirte perdón

HIJA.- No lo sé madre, a lo mejor está arrepentido y se ha dado cuenta que me quiere y que me echa de menos

MADRE.- Éste no te echa de menos, en todo caso de más

HIJA.- Madre tenemos que darle una oportunidad, tenemos que escuchar por qué hizo lo que hizo

MADRE.- ¿Escucharle? Pero si desde que se fue con el dinero a tu padre le dio un patatús y vaga por la casa como si fuera un fantasma

HIJA.- Lo de padre es por la edad.

MADRE.- Sí, por la edad, por el disgusto que se pegó cuando vio la caja vacía

HIJA.- Bueno madre, al final hemos salido para adelante ¿no?

MADRE.- Claro a base de trabajar como mulas, recuerda que tuvimos que echar a todo el servicio y hacer todo el trabajo nosotras, que la taberna y las habitaciones no se hacen solas

HIJA.- Madre, yo llevo trabajando aquí desde que me salieron los dientes

MADRE.- Lo que te digo es que cuando veas a ese mal nacido le digas que se vaya por donde ha venido, si no quiere que le pegue un tiro entre las piernas, que eso si que le va a doler al sinvergüenza

HIJA.- Pero que bruta es usted madre

MADRE.- Mira más vale que no venga a darme coba y a decirme tonterías, porque entonces voy a pasar de bruta a sádica y en vez de darle un tiro se lo voy a arrancar con mis propias manos

HIJA.- ¿Pues sabe que le digo? que todavía le quiero, es que es tan guapo.

MADRE.- Tú eres tonta hija, ¡ay Señor dame paciencia! Al final lo mato sí o sí

 

 

 

 

 

PROPUESTA ESCENOGRAFÍA (Nieves Sánchez)

 


VARIACIONES SOBRE "EL MALENTENDIDO" de Camus (Nieves Sánchez)

DIÁLOGO OBRA “MALENTENDIDO” (VIENDO SÓLO IMÁGENES)

MADRE.- ¡Pobre!


HIJA.- ¿De verdad lo crees?

MADRE.- ¡Sí!

HIJA.- ¿Cómo?

MADRE.- ¡No lo sé!

HIJA.- A lo mejor se marcha

MADRE.- No creo, con lo que he descubierto…

HIJA.- ¡Vale! Pero no es normal, aunque la vida sea difícil.

MADRE.- Pero a veces las cosas, no son como parecen.

HIJA.- Puede que tengas razón y el destino, le ha dado poco.

MADRE.- ¡No seas ilusa! Han sido muchos años de trabajo

HIJA.- ¿No lo irás a dejar marchar? ¡Por favor madre! ¿Cuántos años han pasado desde entonces?

MADRE.- Puede que cuarenta, qué más da…

HIJA.- Debes aclararlo

MADRE.- ¡No puedo! Ya es tarde y tengo tantos recuerdos… algunos muy bonitos, no se pueden borrar.

HIJA.- ¡Madre! No puedes verte implicada en este asunto más tiempo.

MADRE.- Eres muy intransigente, hija

HIJA.- ¿De verdad piensas eso de mí, madre?

MADRE.- ¡Déjalo ya! ¡Quiero borrarlo de mi mente!

HIJA.- ¿Te has puesto en mi lugar alguna vez?

MADRE.- ¡Claro! pero hay cosas, que no se pueden borrar. Hija ¡Por favor!

HIJA.- Yo sólo pienso en mi futuro, en nuestro futuro, en lo que podemos conseguir. ¡Madre, yo sólo pienso en ti! Ya falta poco para liberarnos y encontrar un lugar, dónde podamos vivir en paz.

MADRE.- ¡Sí es verdad!

HIJA.- ¿Madre, que vas hacer?

MADRE.- ¡No lo sé! pero lo averiguaré y saldremos de aquí, sin cargos de conciencia y con la cabeza alta ¿Te parece bien así?

EL RINOCERONTE (Análisis de la obra y personajes) por Nieves Sánchez

 EL RINOCERONTE

(Análisis de la obra y personajes)

El rinoceronte, es una farsa que utilizando el teatro de lo absurdo, crea una metáfora de los rinocerontes para retratar una sociedad que se deja llevar, por la influencia del poderoso (el rinoceronte es un animal fuerte, rudo, que impone) de manera que todos terminan convirtiéndose en lo mismo, una bestia fuerte, pero sin posibilidades de pensamiento propio. En esta obra se reflexiona sobre la influencia filosófica, de las sociedades y sobre cómo todos los individuos y ante la falta de convicciones propias, somos totalmente manipulables.

El protagonista “Berenguer” no claudica ante los acontecimientos, él se mantiene firme, mientras que todos los demás van cambiando y cayendo, ante el encanto de los rinocerontes.

La obra nos hace pensar, qué diferencia hay entre un ser humano y un animal. Podríamos decir que hay muchas cosas, pero tenemos que tener en cuenta que los animales tienen inteligencia, unos más que otros y no somos conscientes a veces de este hecho.

Las cuestiones que plantean los personajes, tales como ¿Era un rinoceronte, con un cuerno o con dos?, ¿Asiático o Africano? Forman parte de este teatro de lo absurdo, pero que si lo pensamos, no suena tan absurdo o alejado de la vida cotidiana.

¿Hay alguna diferencia entre debatir esa cuestión o cualquier otra, como por ejemplo si un vestido es azul o verde? En realidad que importa, si es una cosa u otra si en realidad, no tienes claro si te lo vas a comprar o no, o sí te lo vas a poner o no.

Analizando esto, nos damos cuenta que nuestra vida, no está tan alejada de lo absurdo.

En la obra, aparece de forma repentina un rinoceronte, cuando “Berenguer” y “Juan” están tomando algo en una cafetería, lo que provoca un disturbio ante el asombro de varias personas, entre las que se encuentra Daisy, de quién “Berenguer” está enamorado, pero ante la que se comporta de forma ridícula. “Juan” y “Berenguer empiezan a discutir, a la vez que un “Lógico” y un “Anciano” retoman los diálogos de los otros dos, incluyendo a una señora con un gato.

Al día siguiente en el trabajo, el tema de conversación es el rinoceronte. Al parecer ha desaparecido uno de los empleados y su mujer tras hacer acto de presencia, decide perseguir a uno, diciendo que es su marido.

Progresivamente, más miembros de ese lugar comienzan a transformarse en rinocerontes también, incluyendo Juan quien primero presenta síntomas de la enfermedad y luego se convierte en el animal, frente a los ojos de “Berenguer”.

Los rinocerontes son animales agresivos, que corren por las calles. Un vecino de “Berenguer” dice que no se trata de una enfermedad mortal y que por tanto no hay que preocuparse, que ya pasará.

En este punto de la obra, la mayoría de los habitantes, se han transformado en rinocerontes. El vecino de “Berenguer” también sucumbe, pues alega que se debe seguir a los superiores, de la misma manera Daisy se ve tan presionada que se rinde igualmente.

Finalmente “Berenguer” está solo y jura que no va a caer, aunque tiene momentos de duda, sobre si los rinocerontes tienen la razón, hay un instante que se siente atraído por su fuerza, pero finalmente decide resistirse y no caer.

VARIACIONES SOBRE "EL MALENTENDIDO " de Camus - El malentendido o Las flores de mayo (Carlos Gallego)

 

En memoria de Nuria Torray, de la que estuve enamorado hace 50 años.

(Texto, sobre la visualización de una escena sin audición, de la obra “El Malentendido”, de Albert Camus, interpretada por Nuria Torray y Mercedes Prendes, en “Estudio 1” de Televisión Española y emitida el 16 de febrero de 1976).

 

Una habitación grande, desangelada, con un atril y una silla como único mobiliario. Suelo de piedra, vigas de madera. Paredes vacías. En el centro, de pie, una mujer mayor, (la madre). A su espalda, una puerta. Entra con paso firme, una mujer joven (la hija).

Madre. ─Has dicho que tenías que hablar conmigo.

Hija. ─Sí, madre, cuanto antes, mejor.

Madre. ─Me inquietas. Debe ser algo muy importante, porque tú, cuando quieres decir algo, lo sueltas sin previo aviso.

Hija. ─Alberto y yo, nos vamos a separar.

Madre. ─ ¡Qué dices! Eso es una locura, ¿Qué va a ser de los niños? 

Hija. ─No te preocupes. Ellos seguirán teniendo la misma atención y el mismo cariño de sus padres. Pero van a dejar de ser testigos de continuas discusiones subidas de tono.

Madre. ─Que poca paciencia tenéis las jóvenes de ahora.

Hija. ─ ¿Poca paciencia? Las mujeres llevamos, años, siglos, ¡toda la vida! esperando tener los mismos derechos y las mismas obligaciones que los hombres. Esa desigualdad está legalizada. Me he comprado un coche para ir a trabajar y he necesitado el aval de mi marido. Ninguna mujer puede abrir una cuenta bancaria sin el permiso del hombre a la que está sometida, ya sea padre o marido. Y muchas cosas más. Alberto no me ha sido infiel, no es eso, es que no coincidimos en nada, nos pasamos todo el día discutiendo y no aguanto más ver como desempeña su papel de señorito bien servido. Me revelo a tener que asumir el rol que me impone la sociedad. Dicen, que cuando llegue el siglo XXI, hombres y mujeres se repartirán las tareas del hogar por partes iguales y muchas cosas más cambiarán, para bien de la mujer. Quedan más de veinte años, pero llegará.

Madre. ─Que ingenua eres, chiquilla.

Hija. ─A las mujeres no se las educa. Se las doma, para que sean sumisas, amables, serviciales…

Madre. ─ ¡Basta ya de monsergas! ¡Chitón! Ahora le toca el turno a la sumisa, a la que nunca ha roto un plato, a la que va todos los domingos a misa. Estoy cansada. (Se sienta en la silla). Fue un 15 de mayo y había un sol radiante. A mediodía, se presentó en casa un amigo de tu padre, diciendo que le había invitado a comer. Está claro que era un malentendido, porque papá me dijo que iba a comer con su pandilla y volvería al atardecer. Diego, que así se llamaba el amigo, me trajo un ramo de margaritas que había recogido por el campo. Hacía años que no me regalaban un ramo de flores. Era un hombre muy distinto a tu padre. Elegante, culto, discreto. Le dije que se quedara a comer. Durante la comida, hablamos de libros, de películas, que se yo, de todo lo divino y lo humano. Y coincidíamos en muchas cosas. Ya sabes el dicho: la primavera, la sangre altera. El caso es, que después de una agradable sobremesa, nos fuimos a la cama.

Hija. ─ ¡Qué me dices, mamá!

Madre. ─Fue algo natural.

Hija. ─ ¿Y aquello tuvo alguna consecuencia?

Madre. ─Sí. A los nueve meses naciste tú. Eres la única persona que lo sabe.

Hija. ─Y me pusiste de nombre Margarita.

Madre. ─Lógico.

Hija. ─Me podías haber puesto Rosa, o Violeta, o Azucena, si te gustan tanto las flores.

Madre. ─Me salió del alma.

Hija. ─ ¡Nos ha jodido mayo, con las flores!

Madre. ─Que le vamos a hacer. Cosas que pasan.

(Se abrazan, llorando y riendo a la vez).

Telón.

 

 

Carlos Gallego Fernández                                                   Madrid, 11 de febrero de 2025


 

 

 

 

 

 


VARIACIONES SOBRE "EL MALENTENDIDO" de Camus (Trinidad Gimeno)

 El malentendido

 

Fonda rural en los años 50. Se ve una gran habitación con una puerta de entrada al frente y otra interior en el lateral izquierdo.

Se abre la puerta de entrada y aparece un joven. Una mujer mayor que está sentada se levanta cuando oye el ruido. La mujer observa al joven y no le dice nada ni se acerca a él. Se ve que el joven dice algunas palabras, que no se oyen, se da media vuelta y se va.

Mientras, una joven entra en escena por la puerta de la izquierda y observa. Cuando la puerta se cierra se acerca a la mujer.

                                                               ------------------------

                                                               Escena primera

Hija- Madre, se ha ido. ¿Por qué no ha entrado?  ¿Qué te ha dicho?

La madre se da la vuelta y se acerca a su hija

Madre- Ha venido a decirnos que en el juzgado nos ha puesto una denuncia. Para que estemos avisados.

Hija- Una denuncia. ¿Cómo se atreve? ¿De qué nos quiere acusar?

Madre- No te denuncia a ti, hija mía, es a nosotros.

Hija- No lo entiendo, cuando salió de la mili, no vino a vernos y nos escribió diciendo que iba a buscarse la vida fuera del pueblo. Tardó un par de años en volver.

M- Sí,  estuvimos muchos meses sin saber nada de él, ni por donde andaba. No fue capaz de ponernos ni unas letras.

H -Después me dijisteis que se presentó una mañana que yo no estaba en casa, y que os propuso volver si podía regentar él la fonda. Que quería hacer muchos cambios, que esto estaba muy antiguo y no era un buen negocio.

M – Así fue,  por más que le dijimos que esperase unos años, que nosotros no estábamos para cambios. Que todo seguiría igual hasta que no pudiéramos más con el trabajo. Nada le convencía. Se fue gritando y de muy malos modos.

H - ¿Es que no se daba cuenta que ya no teníais edad para cambiar todas vuestras costumbres? ¡Menudo disgusto os dio!

M- No me recuerdes ese enfado, cómo gritaba, se fue dando un portazo y nos dejó con el corazón roto. La vida no volvió a ser la misma, la casa se inundó de tristeza.

H-   Cuando volví y me lo contasteis, no me lo podía creer. Desde ese día han pasado más de tres años sin aparecer por aquí. Sin saber dónde estaba, viviendo dolor y la angustia.  Y ahora se presenta así, de repente, a decir que os ha denunciado y se va sin más.

M- Pienso que la mili le cambio por completo, allí encontró malas amistades.

H- Madre, no le disculpes, habéis sido unos buenos padres. Conmigo fue un hermano cariñoso. Recuerdo cómo me cuidaba, con que ternura jugaba conmigo y cómo me tomaba el pelo. Recuerdo su risa...

M- Si, como si lo estuviera viendo.  Desde pequeño fue un hijo ejemplar, muy estudioso, aunque un poco testarudo. Ya el maestro me dijo que conseguiría llegar a donde quisiera.

Hija- Cuando le vi de pronto en la puerta, hablando contigo,  me quedé petrificada. No podía moverme. No me dio tiempo a reaccionar. Quería correr a sus brazos y decirle que le quería. Pero ya se había ido.

M- Yo tampoco pude moverme. Cuando oí sus palabras ya no me salieron las mías.

H- ¿Y qué va a pasar ahora, sabéis de que os acusa?

M- Si, si lo sé.  Ven siéntate, no me queda más remedio que contarte una larga historia. Ese muchacho que creció contigo, no es tu hermano, es el hijo de mi difunta hermana Asunción, o sea es tu primo. Cuando Asunción murió de parto, mi cuñado nos llamó, fuimos al hospital y nos propuso que nos quedáramos con el niño, y que nos daba la casa que tenía en esta aldea. Ellos nunca venían por aquí. Era la casa de sus abuelos. Él quería irse a Argentina.

H- Espera, qué me estás contando. ¿Todo eso pasó antes de que yo naciera?

M- Claro. Él nunca supo que no éramos sus padres.

Mi cuñado antes de marchar lo arregló todo ante un notario. Puso la casa a nuestro nombre y nosotros le adoptamos legalmente. Nosotros le quisimos como a un hijo.

H –Ya lo sé, pero ¿ Cómo pudisteis ocultárnoslo?

M- Tu padre y yo éramos muy jóvenes, recién casados y creímos que era lo mejor para él. Aquí nadie nos conocía.  Podíamos empezar nuestra vida montando una fonda. Y cómo tú sabes hemos podido vivir de ella hasta ahora.

H -¿Tú piensas que reclama la casa como suya y que nos puede echar?

M -No lo sé, pero todo su amor se volvió en rencor.

H - Pero él ¿cómo lo ha sabido?

M - En Melilla, haciendo la mili, se fue a encontrar, en el mismo regimiento, con un primo, el hijo de su tía Julia, la hermana mayor de su padre. Lo sabían todo. Fue a visitarlos y…

H – Espera, que no sé si me estoy enterando bien. Resulta que cuando vino aquí hace dos años, fue para reprocharos que le habíais engañado.

M -Así fue, la familia de su padre le malmetió contra nosotros, diciéndole que le habíamos acogido solo para quedarnos con la casa de sus abuelos y poder poner una fonda. Ahora anda saliendo con la hija de una prima y quieren instalarse aquí y quedarse con la fonda

H - ¡Qué horror! ¿Por eso fue la discusión?

M – Quería que le devolviéramos la casa porque era suya. Se sentía estafado. Lo que no sé es por qué ha tardado tanto en denunciarnos.

H – Ya no alberga ningún sentimiento hacia nosotros (tapándose la cara con las manos sollozando) Ahora sí que le hemos perdido para siempre.

M -Mi niño querido… Qué mal lo hemos hecho.  No sé cómo se lo voy a decir a tu padre. Esto va a acabar con él… (mientras caen lagrimas por sus mejillas)

 

                                                               Cae el telón

 

 

 

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jueves, 6 de febrero de 2025

MONÓLOGO ESPERPÉNTICO CON MARIONETA (José María Gómez)

 MONÓLOGO ESPERPÉNTICO CON MARIONETA

(Sobre EL CAPOTE de GOGOL)

José María Gómez

En una nave espacial un ser esférico, de color gris verdoso y con cinco ojos, está sentado en el suelo. Dobla bajo él sus cuatro piernas, una de las cuales adopta una extraña forma al doblarse. La boca rodea la parte superior de la esfera que compone su cuerpo, y dispone de una mano con diez dedos que sale de su cabeza y se dobla en cuatro mediante tres codos. El ser tiene en la mano una marioneta que representa alguien como él pero vestido con un cinturón ancho de color rojo. Del control de la marioneta cuelgan seis hilos, que le permiten mover las piernas, la boca y la mano del títere. El ser comienza a hablar:

-                                   Ya te he dicho, Odos, que los seres del planeta Tierra son lo más extraño que he encontrado en esta Galaxia. En Andrómeda hay un planeta parecido, pero en donde la vida se ha desarrollado con base de Silicio, en vez de con base de Carbono, y curiosamente han surgido unos seres muy parecidos mentalmente a los humanos de la Tierra, pero menos agresivos.


   El ser redondo, que se llama Balún, menea el títere rápidamente, como si éste estuviera hablando. De pronto, lo detiene y le recrimina:

-                      Que no, Odos, que yo no soy xenófobo, pero es que son muy violentos, además de muy feos ¿Tú los has visto? ¡Esa cabeza, con dos ojos solamente, esa boca tan pequeña, esas dos piernas...! ¡Feos… pero feos! Se pelean entre ellos porque tienen miedo unos de otros, y le tienen miedo al hambre y a que sus vecinos les roben, y para evitarlo matan a los vecinos. Primero se peleaban entre tribus, luego entre regiones; después inventaron las naciones, ¡y se peleaban entre ellas!; ahora están empezando a organizar bloques, ¡y se pelean entre los bloques!... Voy a atacar a esos, no sea que ellos me ataquen a mí.


   Escucha al títere y se enfada:

-               Perdona, Odos, pero eso de que nosotros somos asesinos no es cierto. Claro que exterminamos a los Ching, pero es que los Ching eran muy feos… ¡feísimos! Y no nos dejaban sitio en la Galaxia. Además, no me gusta que critiques al Gobierno. Acuérdate de que soy un funcionario del cuerpo de Vigilantes Estelares. Y si el Gobierno se entera de que les criticas igual me rompen una pierna. Mira cómo tengo la tercera, todavía torcida de la última vez que me cogieron quejándome. Así que chitón.


Vuelve a escuchar.

-                Mira, vamos a dejarlo. Te voy a contar una historia que sucedió hace poco en San Petersburgo. Es una ciudad de Rusia, un país de la Tierra donde hace mucho frío. En Rusia hay un sistema político que se basa en el reinado de un Zar. El Zar ha construido una sociedad dividida en dos grandes estamentos: la mayor parte del pueblo son los campesinos, que malviven; luego están los nobles, que viven muy bien. Los campesinos se ganan la vida trabajando el campo, y no reciben del Estado nada más que palos si no pagan los impuestos que el Zar quiere. Luego están los nobles, que viven de explotar a los campesinos. Y por último está el Zar, que manda en todos y se preocupa de que las cosas sigan igual. Al Zar lo que le interesa es su imagen, así que ha creado una burocracia de enorme tamaño, la mayor parte innecesaria, pero que da prestancia. Los Zares siempre han tenido complejo de tener una nación atrasada, y quieren imitar a las naciones más avanzadas, fundamentalmente a Francia, que se vende muy bien como cuna y ejemplo de progreso y modernidad. Y los Zares se lo tragan. Así que en su sistema hay muchos funcionarios innecesarios que cobran un salario escasísimo que apenas les da para vivir. Uno de estos funcionarios, que se llama Alexei, se encontró un día con que su abrigo estaba destrozado por el uso y tenía que comprar otro.


Mueve la marioneta y prosigue:

-                  Un abrigo es una cubierta protectora hecha de vegetales que los humanos usan para combatir el frío... (Con impaciencia) ¿Puedo seguir? Vale.

-                  Pues Alexei tuvo que ahorrar durante un año para comprarse el abrigo. Un año entero, porque quería un abrigo bueno de verdad, no cualquier cosa.


Hace como que escucha a Odos.

-                No, Odos; Alexei no puede pedir aumento de sueldo porque su labor es intrascendente, no se lo van a conceder; Alexei sólo sirve para hacer bulto, lo único que sabe hacer es copiar expedientes”. Es como si yo pidiera aumento de sueldo. Se reirían de mí. ¿Tu crees que sirve de algo que yo venga cada tres mil años a ver qué pasa en la Tierra? Pues no. No sirve de nada. Así que déjame terminar.


Vuelve a hacer como que escucha a Odos.

-                    No, el sistema no funciona, pero es muy grande y al Zar le da brillo. El caso es que Alexei pasa muchas penas para poder encargarle por fin el abrigo a un sastrecillo, que se lo hace, y Alexei está contentísimo con su nuevo abrigo y lo luce en una fiesta. Al salir de la fiesta ya es noche cerrada y las noches en San Petersburgo son peligrosas. Si, hay policía, pero también es de relumbrón, como todo. Toda la Administración rusa es ineficaz, corrupta y pretenciosa… Otro día te contaré como terminaron los Zares, pero ahora déjame que termine.


Escucha a Odos.

-                Que sí, que te lo cuento, pero otro día. El caso es que Alexei va ya de noche con su abrigo nuevo y por desgracia para él llama la atención de dos personas, que ven el abrigo tan nuevo y tan bien hecho que se lo roban… Se lo roban y escapan. Para terminar la historia, Alexei intenta que la Administración rusa le ayude, sea la policía o sea algún Ministerio, pero nadie le hace caso y además le humillan, porque la Administración rusa sólo funciona para controlar a la población y recaudar impuestos. Así que no consigue que nadie busque su abrigo. Y termina muriendo de una pulmonía que cogió por ir sin abrigo.


Mueve la marioneta y hace como que escucha.

-            ¿Cómo que qué significa? Pues no sé qué significa, Odos. No sé si las historias tienen que significar algo. Son historias de humanos, que cuentan las cosas que les han pasado y enseñan cómo funcionan ellos mismos. En esta historia se cuenta que los seres humanos pueden ser egoístas, y que pueden ser insensibles, y que pueden ser egocéntricos… Por miedo, no por maldad innata. En fin, esta historia nos cuenta cosas que ya sabíamos, pero es muy emotiva. Alexei es una víctima de la estructura de su país.


Balún coloca a Odos en su armario y se despide de él.

-              Hasta mañana, Odos. Te quiero mucho. Sin ti, estos viajes entre las galaxias que duran más de mil años serían aburridísimos. (Para sí mismo) ¿Quién me mandaría a mí entrar en el cuerpo de Vigilantes Estelares? ¡Y para ganar una miseria! Más de un año ahorrando para poder cambiar el esfirulómetro, que está hecho polvo… Más de un año. (A Odos) Mañana te cuento otra historia; cómo acabaron los Zares, si quieres. Que descanses, Odos. Hasta mañana.




CARMEN DE BURGOS (1867-1932), por Juana Cámara

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