Llevaba mucho tiempo pensándolo, tantos años en una ciudad de provincia donde tenia amigos, familia, casa, un trabajo que me gustaba y una vida tranquila, bueno, más bien aburrida, hasta que un día me levanté con energía y presenté mi dimisión, mi dimisión a todo lo anterior.
No, no era una locura, era una decisión acertada y convincente. Había leído que una importante multinacional se había instalado en la ciudad más importante de mi país y buscaba, para su equipo directivo, una persona con un perfil que, yo entendí, se adecuaba al mio. Con gran dificultad redacté un CV, era el primero que había hecho en mi vida, mi anterior trabajo lo había conseguido a base de estudiar y obtener una buena puntuación en la oposición, y apliqué al puesto.
No había pasado una semana, cuando recibí una llamada de la secretaria del consejero delegado de la empresa en la que me proponía entrevistarme con su jefe en los próximos días; caso de que accediera, fecha, hora y restaurante donde me citaba, me lo haría saber en las próximas horas, casi sin voz, me comprometí a asistir a la cita.
Dos días mas tarde me confirmaron lo esperado, sólo tenía 48h para preparar el viaje y aunque de los billetes, hotel y recogida en el aeropuerto no tenía que preocuparme, no me ocurría lo mismo con "el atrezzo", !Dios mio! ¿ que me pongo?, ¿pantalón.?, ¿falda..?, ¿vestido..?, ¿traje de chaqueta..? ¿tacones..?. !Que estrés!! Podría preguntárselo a la secretaria pero seguro que pensaría de mí que soy una provinciana inexperta, paleta y sin estilo; no, me dije, me las arreglaré como pueda y confiaré en la suerte. Se me ocurrió una idea, busqué la página de la compañía y en su organigrama aparecía en lo más alto del gráfico, el CEO, Chef Executive Operations, estas compañías llaman así a los consejeros delegados, o sea la persona con quién me iba a entrevistar; su foto y, su CV bajo su casilla y "en cascada", todas las personas que dependían de él, guapos y con carreras profesionales brillantes desarrolladas en importantes empresas y despachos de reconocidas firmas.
Cada vez me sentía más insegura y acomplejada ante semejante reto, ¿quién me habrá mandado meterme en este lío?, ¿para qué habré pedido una excedencia..?, no, no estoy preparada para esto, me invento algo y no me presento a la entrevista, pero...eso supone que renuncio a la oportunidad que durante tanto tiempo esperaba, !no puedo echarme atrás!, !iré!.
Y ¡fui! El encuentro con mi entrevistador fue muy profesional, interesante y cercano, me lo puso fácil y me dio la oportunidad de demostrar lo mejor de mi misma. !Es Vd. mi candidato! me dijo al despedirse, trabajaremos duro y formaremos un buen equipo, en breves días, recibirá el contrato, busque un lugar para vivir adecuado a su nuevo status, la Firma así lo requiere, mi secretaria podrá ayudarle en todo lo que necesite.
Volví a mi ciudad de provincia, llovía como casi todo el año y me pareció más pequeña, más sucia y más paleta y aburrida que como la había dejado apenas 24 horas antes. ¿Cómo tardé tanto tiempo en darme cuenta de que yo merecía otra cosa?¿ De que mi foto y mi C.V. tenían que tener una casilla en el flamante organigrama de una gran multinacional? ¿De que merecía tener un puesto con siglas en Ingles, E.M.-Executive Manager, A.I.P.R. Assistant International Public Relations, o algo similar Cuanto tiempo perdido rodeada de personas sin ambición, conformistas y satisfechas con solo ir al Casino a tomar el té o a jugar la partida.
Preparé todo para hacer una rápida mudanza, hice varias despedidas con mis amigos de colegio, de universidad y de trabajo, también con alguno de quiénes había sido novia o amante, todos me felicitaron y, no sin contenida envidia, me desearon suerte.
Pasaban los días y el teléfono no sonaba, no llegaban correos, ni whatsapp's, ninguna noticia ni del CEO, ni de la secretaria, ni del H.R .D. ( Humam Resources Director), mis llamadas tampoco eran atendidas.
Armada de valor, por temor a lo que me temía, consulté la pagina web de la compañía, "No disponible", decía, así, uno y otro día. Por vergüenza, no salía de casa, ni atendía a las llamadas de mis amigos. El fin de semana, la portada de las páginas salmón de un diario nacional, anunciaba que la Compañía I.D.M.E. ( Investment Development Medical Electronic), había sido intervenida por las autoridades fiscales, todos sus directivos, el CEO y su "cascada" de guapos e inteligentes colaboradores, habían sido detenidos.
Con lágrimas en los ojos me consolé pensando :
!De la que me he librado!
CONCLUSIÓN
Pero...¿En que se parece esta historia al cuento del elefante, me preguntaréis?
!En nada, absolutamente en nada!, os contesto.
Escuchad, me contaron ese cuento cuando era niña y ahora, en este momento en el que la decepción, el engaño, la prepotencia y el miedo me han convertido en su víctima, me gustaría ser inflable, ligera y suave para que una ráfaga de viento me llevara a encontrarme con el elefante de mis sueños.


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