domingo, 30 de noviembre de 2025

29 de Octubre de 2024. Por Francisco Arellano

 

29 DE OCTUBRE DE 2024

In Memoriam de Manolo Rosa y Carmen Fenoll y las otras 227 personas fallecidas por la Dana.




SINOPSIS

Una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) implacable está arrasando la región de Valencia, provocando inundaciones, caos y la trágica muerte de muchos ciudadanos. La obra nos sumerge en dos espacios paralelos: el reservado de un restaurante elegante y el humilde salón-comedor de una casa de campo. A la derecha del escenario, Carlos Mazón y Maribel Vilaplana comparten una comida que pronto se convierte en la excusa para una propuesta profesional inesperada y una confesión sentimental largamente reprimida.
Simultáneamente, a la izquierda del escenario, Manolo Rosa y Carmen Fenoll, una pareja octogenaria, viven la angustia de ver su hogar inundarse por la lluvia torrencial.
La obra mezcla momentos de humor negro con la crudeza de la tragedia, reflejando la desconexión entre el poder político y la realidad social, el dolor de las víctimas y el debate sobre la responsabilidad pública del máximo representante de la Comunidad Valenciana.

"29 DE OCTUBRE DE 2024" invita al espectador a reflexionar sobre el papel de los líderes políticos en tiempos críticos, la empatía y el deber, en una puesta en escena que alterna el calor de la mesa con el frío de la tragedia exterior.

PERSONAJES

Carlos Mazón de 50 años, presidente de la Comunidad Valenciana

Maribel Vilaplana de 48 años, periodista reconocida

Manolo Rosa, de 87 años, jubilado

Carmen Fenoll, de 85 años, ama de casa

 


ESCENARIO

El escenario esta divido en dos partes, a la derecha del espectador se encuentra el reservado del restaurante El Ventorro, una mesa de madera maciza y dos sillas, la mesa cubierta con mantelería blanca, una cubitera y dos copas de cava. A la izquierda un salón-comedor de una casa de campo en Torrent, cerca del barranco de L`Horteta, un tresillo un poco desvencijado por el tiempo y una mesa baja.

Al levantar el telón aparece en escena Carlos y Maribel sentado a la mesa brindando con las copas, después de comer, mientras en el salón-comedor están Manolo y Carmen sentados en el tresillo, quietos y a oscuras.

 

MAZÓN: (Brindando con Maribel) Chin, chin por nosotros.

MARIBEL: (Brindando con Mazón) por nuestra eterna amistad. Gracias por esta comida tan deliciosa.

MAZÓN: Nada, no te preocupes, paga el partido. (Le suena el móvil a Mazón, se levanta de la mesa para hablar)

(El escenario del reservado se queda a oscuras, los personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el salón-comedor)

MANOLO: (Mirando por la ventana) Has visto Carmen, está cayendo la del pulpo, no había visto llover así desde hacía mucho tiempo.

CARMEN: Esperemos que pare pronto, esta lluvia me ha pillado con la ropa tendida.

MANOLO: Llueve muchísimo, voy a poner una toalla bajo la puerta, no sea que al final entre agua.

(El escenario del salón comedor se queda a oscuras, los personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el reservado)

MARIBEL: ¿Quién era?

MAZÓN: Nada, por lo de siempre, me requieren para la foto. Por cierto, te quería proponer un asunto, ¿a ver qué te parece? estamos buscando a alguien con experiencia, criterio y, sobre todo, pasión por la comunicación. La dirección de la televisión pública valenciana va a ser clave en los próximos años y creemos que tú eres la persona ideal.

MARIBEL: (Con cara de sorpresa) ¿La directora? Uff, es una responsabilidad enorme... ¿Qué esperáis de mí exactamente?

MAZÓN: Queremos renovar la televisión, abrirla a la sociedad, que recupere la confianza de los valencianos. Tu trayectoria habla por sí sola y, sinceramente, tu forma de comunicar y tu cercanía nos parecen imprescindibles. (Le suena el móvil, pero esta vez no lo coge)

MARIBEL: Me halaga mucho lo que dices, eres un encanto Carlos. La televisión pública siempre me ha parecido un reto apasionante. ¿Tendría libertad de acción para elegir equipo y plantear una nueva línea editorial?

MAZÓN: Por supuesto. Buscamos precisamente un liderazgo fresco, independiente y profesional. Tienes total confianza para tomar las decisiones que consideres mejores. Evidentemente, habrá retos y presiones, pero confiamos en tu criterio.

MARIBEL: Dame unos días para pensarlo y hablarlo con mi familia. Quiero valorar bien el impacto, pero te agradezco mucho la confianza corazón. (Se levanta y le da un beso en la mejilla muy cerca de los labios)

MAZÓN: Perfecto, cariño. Tómate el tiempo que necesites. Para nosotros y sobre todo para mí, sería una gran noticia contar contigo. (Se levanta y le da un beso en los labios, después se vuelven a sentar y le vuelve a sonar el móvil a Mazón, esta vez lo coge)

(El escenario del reservado se queda a oscuras, los personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el salón-comedor)

CARMEN: ¡Ay! Manolo, ¡mira cómo entra el agua! ¿Has visto alguna vez llover así?

MANOLO: Pues desde la riada del 62 no recuerdo algo así, Carmen. Pero entonces éramos jóvenes… A ver, ¿tienes ahí la fregona?

CARMEN: ¿Fregona? Pero ¿tú, estás tonto?, con la cantidad de agua que está entrando, ni con diez fregonas, por Dios. Rápido aprieta el botón de la Teleasistencia. (Aprieta el botón)

MANOLO: Espera, que me pongo las botas, que no quiero volver a coger frío como el año pasado. (Suena el móvil de Manolo, lo coge) Sí, hola, verá es que está entrando agua en casa y ya nos llega a los tobillos, ¿Qué hacemos?

CARMEN: ¿Qué te han dicho?

MANOLO: Nada, que no nos preocupemos, que enviarán a alguien y que nos subamos a lo más alto que podamos.

(El escenario del salón comedor se queda a oscuras, los personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el reservado)

MARIBEL: ¿Pasa algo?

MAZÓN: Nada importante, no te preocupes. (Mirando por la ventana) Jamás había visto llover así.

MARIBEL: (Sonríe) Es como si la naturaleza quisiera que estemos juntos aquí ¿No te parece hermoso?

MAZÓN: Hermoso es estar aquí contigo. Hace tiempo que no me sentía tan en paz.

MARIBEL: A veces hace falta que pase algo fuera de lo corriente para encontrar lo que realmente importa. (Le toma la mano)

MAZÓN: (sorprendido pero agradecido) Maribel, tu mano está tan cálida... como si el mundo entero se detuviera y solo existiéramos tú y yo.

MARIBEL: ¿Y si fuera así? ¿Y si solo importáramos nosotros, aquí y ahora?

MAZÓN: Entonces, me atrevería a decirte lo que tantas veces he callado. Que cada vez que me sonríes, siento que todo tiene sentido.

MARIBEL: (susurrando) No calles más.

(El escenario del reservado se queda a oscuras, los personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el salón-comedor)

MANOLO: ¿Dónde está mi sombrero?

CARMEN: Déjate de sombrero, que eso no te va a tapar. Mejor agarra la linterna y la radio, que dicen en la tele que puede irse la luz. Menos mal que guardé pilas en el cajón de la cómoda.

MANOLO: (Se suben a la mesa) El salón se está inundando cada vez más, vamos Carmen súbete a la mesa que el agua ya nos llega a las rodillas.

CARMEN: ¡Ay Dios! Y los de la Teleasistencia sin venir, Manolo llama ya al 112.

MANOLO: (Cogiendo el móvil) Nada, está comunicando. (Vuelve a llamar) Imposible, sigue comunicando. Esto se está poniendo muy feo Carmen.

CARMEN: No te preocupes. Lo importante es que estamos juntos. Después de sesenta y cinco años, hemos compartido tantas cosas... Hasta en esto nos enfrentaremos cogidos de la mano.

MANOLO: Me alegro de que estemos juntos en este momento. Siento no poder protegerte más.

CARMEN: No digas tonterías, Manolo. Siempre me has cuidado. Ahora, sólo quiero que me abraces fuerte.

MANOLO: Ven aquí, Carmen. Quédate a mi lado. Pase lo que pase, nada podrá separarnos ahora. (El agua sigue subiendo. Manolo abraza a Carmen)

CARMEN: Te quiero Manolo.

MANOLO: Y yo a ti Carmen, siempre.

(Se ilumina el reservado)

(Mazón y Maribel se miran a los ojos, Mazón acerca su rostro al de Maribel, y se besan, primero con timidez y luego con la pasión de quien ha esperado demasiado tiempo.

La tormenta continúa fuera, pero dentro del Ventorro, los dos se entregan al amor, olvidando el mundo y celebrando la fuerza de lo inesperado. Sus cuerpos, encendidos por el deseo, se encuentran una y otra vez, mientras el agua cae sin tregua afuera.

Suena el móvil de Mazón, pero esta vez no lo coge La escena termina con Manolo y Carmen abrazados, mientras el agua sigue entrando, hasta cubrirlos del todo, mientras Mazón y Maribel siguen entregados al amor)

(Oscuro)

TELÓN


NOTA: Aunque está basado en hechos reales y los personajes también son reales, la trama solo existe en la imaginación del autor y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

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