29 DE OCTUBRE DE 2024
In Memoriam de Manolo Rosa y Carmen Fenoll y las otras 227
personas fallecidas por la Dana.
PERSONAJES
Carlos Mazón de 50 años, presidente de la Comunidad
Valenciana
Maribel Vilaplana de 48 años, periodista reconocida
Manolo Rosa, de 87 años, jubilado
Carmen Fenoll, de 85 años, ama de casa
ESCENARIO
El escenario esta divido en dos partes, a la derecha del
espectador se encuentra el reservado del restaurante El Ventorro, una mesa de
madera maciza y dos sillas, la mesa cubierta con mantelería blanca, una
cubitera y dos copas de cava. A la izquierda un salón-comedor de una casa de
campo en Torrent, cerca del barranco de L`Horteta, un tresillo un poco
desvencijado por el tiempo y una mesa baja.
Al levantar el telón aparece en escena Carlos y Maribel
sentado a la mesa brindando con las copas, después de comer, mientras en el
salón-comedor están Manolo y Carmen sentados en el tresillo, quietos y a
oscuras.
MAZÓN: (Brindando con Maribel) Chin, chin por
nosotros.
MARIBEL: (Brindando con Mazón) por nuestra
eterna amistad. Gracias por esta comida tan deliciosa.
MAZÓN: Nada, no te preocupes, paga el partido. (Le suena el móvil a Mazón, se levanta de la mesa para hablar)
(El escenario del reservado se queda a oscuras, los
personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el salón-comedor)
MANOLO: (Mirando por la ventana) Has visto
Carmen, está cayendo la del pulpo, no había visto llover así desde hacía mucho
tiempo.
CARMEN: Esperemos que pare pronto, esta lluvia me ha
pillado con la ropa tendida.
MANOLO: Llueve muchísimo, voy a poner una toalla bajo
la puerta, no sea que al final entre agua.
(El escenario del salón comedor se queda a oscuras, los
personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el reservado)
MARIBEL: ¿Quién era?
MAZÓN: Nada, por lo de siempre, me requieren para la
foto. Por cierto, te quería proponer un asunto, ¿a ver qué te parece? estamos
buscando a alguien con experiencia, criterio y, sobre todo, pasión por la
comunicación. La dirección de la televisión pública valenciana va a ser clave
en los próximos años y creemos que tú eres la persona ideal.
MARIBEL: (Con cara de sorpresa) ¿La directora?
Uff, es una responsabilidad enorme... ¿Qué esperáis de mí exactamente?
MAZÓN: Queremos renovar la televisión, abrirla a la
sociedad, que recupere la confianza de los valencianos. Tu trayectoria habla
por sí sola y, sinceramente, tu forma de comunicar y tu cercanía nos parecen
imprescindibles. (Le suena el móvil, pero esta vez no lo coge)
MARIBEL: Me halaga mucho lo que dices, eres un
encanto Carlos. La televisión pública siempre me ha parecido un reto
apasionante. ¿Tendría libertad de acción para elegir equipo y plantear una
nueva línea editorial?
MAZÓN: Por supuesto. Buscamos precisamente un
liderazgo fresco, independiente y profesional. Tienes total confianza para
tomar las decisiones que consideres mejores. Evidentemente, habrá retos y
presiones, pero confiamos en tu criterio.
MARIBEL: Dame unos días para pensarlo y hablarlo con
mi familia. Quiero valorar bien el impacto, pero te agradezco mucho la
confianza corazón. (Se levanta y le da un beso en la mejilla muy cerca de
los labios)
MAZÓN: Perfecto, cariño. Tómate el tiempo que
necesites. Para nosotros y sobre todo para mí, sería una gran noticia contar
contigo. (Se levanta y le da un beso en los labios, después se vuelven a
sentar y le vuelve a sonar el móvil a Mazón, esta vez lo coge)
(El escenario del reservado se queda a oscuras, los
personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el salón-comedor)
CARMEN: ¡Ay! Manolo, ¡mira cómo entra el agua! ¿Has
visto alguna vez llover así?
MANOLO: Pues desde la riada del 62 no recuerdo algo
así, Carmen. Pero entonces éramos jóvenes… A ver, ¿tienes ahí la fregona?
CARMEN: ¿Fregona? Pero ¿tú, estás tonto?, con la
cantidad de agua que está entrando, ni con diez fregonas, por Dios. Rápido
aprieta el botón de la Teleasistencia. (Aprieta el botón)
MANOLO: Espera, que me pongo las botas, que no quiero
volver a coger frío como el año pasado. (Suena el móvil de Manolo, lo coge)
Sí, hola, verá es que está entrando agua en casa y ya nos llega a los tobillos,
¿Qué hacemos?
CARMEN: ¿Qué te han dicho?
MANOLO: Nada, que no nos preocupemos, que enviarán a
alguien y que nos subamos a lo más alto que podamos.
(El escenario del salón comedor se queda a oscuras, los
personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el reservado)
MARIBEL: ¿Pasa algo?
MAZÓN: Nada importante, no te preocupes. (Mirando
por la ventana) Jamás había visto llover así.
MARIBEL: (Sonríe) Es como si la naturaleza
quisiera que estemos juntos aquí ¿No te parece hermoso?
MAZÓN: Hermoso es estar aquí contigo. Hace tiempo que
no me sentía tan en paz.
MARIBEL: A veces hace falta que pase algo fuera de lo
corriente para encontrar lo que realmente importa. (Le toma la mano)
MAZÓN: (sorprendido pero agradecido) Maribel,
tu mano está tan cálida... como si el mundo entero se detuviera y solo
existiéramos tú y yo.
MARIBEL: ¿Y si fuera así? ¿Y si solo importáramos
nosotros, aquí y ahora?
MAZÓN: Entonces, me atrevería a decirte lo que tantas
veces he callado. Que cada vez que me sonríes, siento que todo tiene sentido.
MARIBEL: (susurrando) No calles más.
(El escenario del reservado se queda a oscuras, los
personajes se quedan totalmente quietos y se ilumina el salón-comedor)
MANOLO: ¿Dónde está mi sombrero?
CARMEN: Déjate de sombrero, que eso no te va a tapar.
Mejor agarra la linterna y la radio, que dicen en la tele que puede irse la
luz. Menos mal que guardé pilas en el cajón de la cómoda.
MANOLO: (Se suben a la mesa) El salón se está
inundando cada vez más, vamos Carmen súbete a la mesa que el agua ya nos llega a las rodillas.
CARMEN: ¡Ay Dios! Y los de la Teleasistencia sin
venir, Manolo llama ya al 112.
MANOLO: (Cogiendo el móvil) Nada, está
comunicando. (Vuelve a llamar) Imposible, sigue comunicando. Esto se
está poniendo muy feo Carmen.
CARMEN: No te preocupes. Lo importante es que estamos
juntos. Después de sesenta y cinco años, hemos compartido tantas cosas... Hasta
en esto nos enfrentaremos cogidos de la mano.
MANOLO: Me alegro de que estemos juntos en este
momento. Siento no poder protegerte más.
CARMEN: No digas tonterías, Manolo. Siempre me has
cuidado. Ahora, sólo quiero que me abraces fuerte.
MANOLO: Ven aquí, Carmen. Quédate a mi lado. Pase lo
que pase, nada podrá separarnos ahora. (El agua sigue subiendo. Manolo
abraza a Carmen)
CARMEN: Te quiero Manolo.
MANOLO: Y yo a ti Carmen, siempre.
(Se ilumina el reservado)
(Mazón y Maribel se miran a los ojos, Mazón acerca su
rostro al de Maribel, y se besan, primero con timidez y luego con la pasión de
quien ha esperado demasiado tiempo.
La tormenta continúa fuera, pero dentro del Ventorro, los
dos se entregan al amor, olvidando el mundo y celebrando la fuerza de lo
inesperado. Sus cuerpos, encendidos por el deseo, se encuentran una y otra vez,
mientras el agua cae sin tregua afuera.
Suena el móvil de Mazón, pero esta vez no lo coge La
escena termina con Manolo y Carmen abrazados, mientras el agua sigue entrando,
hasta cubrirlos del todo, mientras Mazón y Maribel siguen entregados al amor)
(Oscuro)
TELÓN
NOTA: Aunque está basado en hechos reales y los personajes también son reales, la trama solo existe en la imaginación del autor y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.


