domingo, 30 de noviembre de 2025

Laura y Carlos. Trabajo preparado por Susana e Ignacio

 

 

Laura y Carlos


Laura, que vive con su marido (Carlos) en Vigo, es informada por su asistenta (María) de que Carlos le es infiel. Laura y su marido se quieren mucho, se conocen desde el colegio y sus familias son amigas.

Laura (45 años) es profesora de arte y Carlos (45 años) médico especialista. No tienen hijos.

Laura quiere mucho a su marido y aunque ha notado que se han producido cambios en su rutina, no quiere creer a María.

Laura comienza a investigar la vida de su marido y cuál no será su sorpresa cuando descubre que la relación que tiene su marido es con Álvaro, otro médico del hospital de Vigo.

Ella empieza a atar cabos sobre las pocas relaciones sexuales que había tenido en ese tiempo con su marido y las revistas gays que hace mucho encontró en un cajón del escritorio de su marido.

 

Diálogo

 

 Carlos - (Desayunando, mientras Laura aparece) Hola, cariño. ¿Cómo tienes el día?

Laura - (Mira a su marido fijamente y permanece durante unos momentos callada) Normal, cuando salga del instituto me pasaré a hacer algo de compra. ¿Qué te apetece cenar hoy?

Carlos - (Bajando la mirada al café) Ufffff. Hoy me voy a tener que quedar a hacer una guardia. Es increíble, seguimos con la misma plantilla, no contratan nuevos médicos y claro vamos a acabar reventados! Por no hablar de cómo afecta a nuestras familias.

Laura - (Preparándose un café) Con quién te quedas hoy?

Carlos - (Tarda en contestar, coge una galleta, la moja en el café cuidadosamente…) (Después de un silencio pensativo) Mmm, no sé cómo van los turnos. ¿Por?

Laura - (Dejando la taza sobre la mesa con un ruido sordo) Carlos, ¿Qué pasa?

Carlos - (Sin levantar la vista, se toma su tiempo). ¿A qué te refieres, cariño? Es solo el trabajo. Está siendo una semana dura.

Laura - ( Agarra la mano de Carlos para que atienda). No hablo del trabajo. Hablo de nosotros. De este... silencio.

Carlos - (Suspira, la mira, forzando una sonrisa). Laura, no pasa nada. Todo va bien. Sólo estamos cansados.

(Hay una pausa, Carlos sigue con su desayuno. Laura está pensativa con aire preocupado)

Laura - (Conteniendo la emoción). No me has tocado en meses…

Carlos - (Se remueve incómodo, mira al techo, luego a sus manos). Ya sabes que... es la presión. No he estado... muy en mí.

Laura (Otro largo, doloroso silencio). No es solo la falta de ganas. Es... la falta de presencia. Tus salidas, la forma en que miras tu teléfono…

Carlos - (Más firme, a la defensiva). Te lo he dicho: en el hospital hay mucho lío y tenemos que atender a los pacientes. Por favor, no empieces con historias. No las hay.

Laura - (Su voz se quiebra). He visto las revistas…

Carlos - (Se queda atónito. Mira a Laura asustado. Hay un largo, atronador silencio).

Laura - (Después del silencio, con la voz firme pero rota). No eran de trabajo. Eran... de hombres. ¿Qué pasa, Carlos?

Carlos - (Baja la cabeza. Otro silencio. Finalmente, su voz es baja y seca). Laura. Es... es complicado.

Laura - (Cierra los ojos. Un suspiro. Un silencio que dura una eternidad). ¿Me has estado mintiendo todo este tiempo? ¿Toda nuestra vida?

Carlos - (Se levanta) No pensarás que eso es mío. Se lo dejó Álvaro, mi compañero en el hospital. Se las devolveré. ¿Lo has comentado con alguien?

Laura - (Mirándole fijamente) Lo descubrió María limpiando.

Carlos - (Después de un silencio) Vaya, hablaré con ella. No lo habrás comentado con nadie.

Laura - María sabe muchas cosas

Carlos - ¿Qué quieres decir?

Laura - Sabes…esta es una ciudad pequeña. Te han visto con un hombre en bares de ambiente. ¿Qué hacías tú allí? Me has estado mintiendo todo este tiempo, decías que tenías mucho trabajo y…

Carlos - (Hablando entrecortado) Lo hice por Álvaro, mi compañero, lo está pasando mal. Ha tenido un desengaño amoroso y eso unido a problemas en el trabajo, le ha afectado mucho la muerte de una paciente…No podía dejarle tirado.

Laura - No te creo una palabra.

Carlos - (Se sienta al lado de ella y le coge la mano) Nos conocemos desde el Instituto, quizás se ha podido enfriar un poco la relación pero, yo te quiero mucho, nuestros padres se conocen de toda la vida, vamos a tener cuidado de no hacernos daño por una serie de casualidades…

Laura - (Permanece en silencio y cuando él se levanta para irse ella casi llorando) Carlos, me lo han contado todo, me han contado detalles que me han hecho vomitar. Me han hecho sentirme como una extraña, vacía. (se echa a llorar).

Carlos - (Se pone tenso) Llevo media vida intentando encajar…

He hecho todo lo que debía: casarme, ser un buen marido, cumplir…

Pero sentía que me faltaba algo…

Y necesito ser quien soy

Laura - (Con rabia)

¿Y yo qué? ¿Por qué me arrastraste contigo?

¿Sólo por las apariencias? ¿Sólo como parte de tu vida hipócrita?

¿O para engañarte a ti y después a mi?

Carlos - No era un engaño. Al principio creí que lo que sentía no era real. Que se me pasaría. Y quería llevar la vida que se esperaba de mí…

Y te quería… aún te quiero.

Laura - (Interrumpiendo)

¿Eso es amor? ¿Mentirme? ¿Cuánto tiempo llevas con él?

Carlos - (Muy alterado)

¡No lo entiendes!

No sabes lo que es vivir escondiéndose de uno mismo.

Despertarte fingiendo. Acostarte fingiendo.

Mirarte al espejo y no saber quién eres.

Laura - ¿Y yo qué?

¿Crees que a mi no me duele saber que sólo me elegiste por comodidad?

Que era tu coartada.

Que nunca has confiado en mí…

(Silencio)

Carlos - No sé qué quieres que haga, Laura.

Necesito tiempo.

Laura - ¿Tiempo para qué?…Yo no voy a poder ser nunca lo que tú quieres. Nunca voy a ser un... (hace una pausa)  ¿hombre?. Me has destrozado todo mi proyecto de vida. Me siento utilizada. Abandonada. Perdida. Sola.

Carlos - Lo siento. Siento mi cobardía. Haberte utilizado, pero también he sido utilizado por todos, he querido ser el hijo que querían mis padres, he estudiado la carrera de mi padre como manda la tradición familiar, me he casado con la hija de sus amigos, siempre he hecho lo que querían los demás y me sentía feliz con ello, recibía el cariño de mi entorno por ser lo que ellos, vosotros, esperabais de mí, pero he tropezado con Jesús y, por primera vez en mi vida, me he dejado llevar… Hemos vivido en un engaño. Somos prisioneros del amor de los demás, pero ese amor a la vez es una cárcel y lo tenemos que pagar con nuestra libertad.

Laura - (Después de un silencio para asimilar todo lo que él le cuenta) Pero... ¿y yo? Yo me sentía libre queriéndote. Era feliz compartiendo mi vida contigo. Yo sí que había encontrado a la persona que amaba, vivía en un sueño en el que todo era perfecto, nuestra relación, nuestras familias, y resulta que estaba viviendo una farsa. Me siento engañada.

Carlos - (Carlos y Laura se dan un largo abrazo) Me voy… Me tengo que quedar a hacer una guardia… No me esperes...

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

CARMEN DE BURGOS (1867-1932), por Juana Cámara

CARMEN DE BURGOS (1867-1932) CARMEN DE BURGOS (1867-1932) Madrileñas. Por Juana Cámara.   CARMEN DE BURGOS, “Colombine”, fue una ...