¿DE VERDAD, TIO? MI MÓVIL...
(Ópera Japochin en Lavapiés)
Escrita y dirigida por Carpe, Teatro Sénior UNED.
A representar por Carmen y Pepa con la colaboración especial de… como ladrón
Conflicto: Robo móvil
Estilo:
Kabuki: expresivo y gestual.
Noh: muy lento y minimalista.
Opera Pekín: más simbólico y estilizado.
Personajes:
Usuario: Carmen, pintura negra, representa al observador. Persona recta, imparcial, justa, cuenta lo que vio.
Taxista: Pepa, pintura roja, representa al bueno de la historia, la víctima inocente.
El que repite el gesto es el ladrón, sin diálogo, pintura blanca, representa al traidor, astuto, malvado. Aquel que actúa con engaño.
Objeto simbólico: móvil
Gesto repetido: Acción del robo del móvil repetida varias veces a lo largo del acto compuesto por tres escenas representativas del Kabuki, Noh (óperas japonesas) y la ópera de Pekín.
Escenario real: puerta escuelas pías, taxi parado, ventanilla conductor bajada.
Escenario clase: dos sillas, una delante y otra detrás puestas debajo de la pizarra.
Usuario se sube al asiento de detrás en cada escena, bolso en mano.
Taxista permanece sentado en silla delantera, móvil en su mano.
El ladrón corre en cada escena desde detrás de la clase por el pasillo a robar el móvil.
Según la modalidad de teatro oriental así serán los movimientos.
Hecho: El usuario se sube mientras que el ladrón llega corriendo e introduce la mano por la ventanilla abierta del taxista, sustrae móvil del salpicadero y huye de igual forma.
ACTO PRIMERO ESCENA UNO.
Estilo kabuki: expresivo y gestual.
Usuario se sube al taxi.
El ladrón llega corriendo, introduce la mano por la ventanilla abierta y sustrae el móvil, pero el taxista le da un manotazo y el móvil cae en el interior del coche.
Usuario: Ufff, de buena se ha librado
Taxista (moviendo el brazo manifestando hartazgo): ¡Harto me tienen!. Esta semana es la tercera vez que intentan robarme el móvil. (Sonriendo orgulloso) Menos mal que tengo buenos reflejos.
Usuario (resuelta): Pues quizá no debería dejar el móvil en el salpicadero.
Taxista (sorprendida y molesta): ¿Cómo? ¡A ver si voy a tener yo la culpa de que haya tantos chorizos!
Usuario (pausa de varios segundos un poco sorprendida del comentario del taxista.): Quién evita la ocasión... (Pausa) ya sabe...
Taxista (enfadada): ¡Qué! ¿Qué tengo que saber? ¡¡¡No sé lo que quiere decir!!!
Usuario (abrumada): ¿No conoce usted esa frase?
Taxista (cortante y enfadada): ¡Pues no! ¿Me está llamando ignorante?
Usuario: Ohhh ¡No, no! No he querido ofenderle, (titubea) yo no…, no…, no sé...
Taxista (muy enfadada): ¡Cómo que no sabe, o sea, me intentan robar el móvil y resulta que soy un analfabeto!
Usuario (insegura): No, no, para nada, solo le decía que tal vez, si no dejara el móvil a la vista.
Taxista (subiendo el tono): Pongo el móvil donde me da la gana. ¡¡¡Solo faltaba que me dijera usted dónde tengo que dejarlo!!! ¿O es que le digo yo donde tiene que poner su bolso, o su abrigo, o su gorro?
Usuario: No, no, claro, no pretendía…
Taxista: Pues para no pretender es usted muy osada.
Usuario (cada vez más agobiada): Lo siento, creo que me está malinterpretando.
Taxista (cada vez más enojada): Lo que me faltaba por oír, no solo me llama ignorante, también me llama tonto.
Usuario: En absoluto, señor.
Taxista (tajante): Bueno, va a tener que bajar del coche porque voy a ir a la comisaría a denunciar a ese mal nacido. Fin de la carrera.
SILENCIO
ESCENA DOS.
Estilo Noh: muy lento y minimalista.
El ladrón consigue robar el móvil.
El taxista no ha podido evitarlo.
Taxista (muy enfadada): Maldito mal nacido. ¡¡¡Se ha llevado mi móvil!!!
Usuario agarra su bolso muy fuerte con una mano y con la otra se tapa la boca abierta por la sorpresa.
Usuario: ohhh...
Taxista: ¿Quién me mandará a mí meterme en este barrio?
Usuario no dice nada. Sigue agarrando con fuerza su bolso.
Taxista: ¿Lo ha visto usted? ¡El muy canalla!
Usuario guarda silencio. El taxista espera sin éxito algún comentario.
Taxista: Voy a ir a la comisaría a denunciarlo.
Usuario sigue en silencio con el bolso agarrado contra el pecho.
Taxista: Necesitaré un testigo.
Usuario (tarda en contestar): yo no he visto nada.
Taxista - ¿Noooo? (Silencio unos segundos esperando respuesta) ¡Pero si me han robado el móvil delante de su cara!
Usuario (tarda unos segundos en contestar): No lo he visto.
Taxista (pausa porque no da crédito): ¿Pero como no lo va a ver si estaba usted mirando?
Usuario (silencio unos segundos): No.
Taxista: Por favor, señora, necesito que identifique al ladrón.
Largo silencio
Usuario: No puedo. Silencio. No lo he visto.
Taxista: Lo ha tenido que ver.
Usuario: No (segundos en silencio) Además ya no tiene solución. Usted ya se ha quedado sin móvil.
Taxista se queda boquiabierta observando a Usuario. Ambas se miran sin hablar.
Taxista: Pero por lo menos para que cojan al ladrón y no vuelva a robar a otro.
Usuario: No puedo. Silencio. Tengo prisa.
Taxista (tajante): Pues tendrá usted que buscarse otro taxi, que yo voy a ir denunciarlo ahora mismo.
Usuario: No voy a bajar. Este barrio es muy peligroso.
Taxista: Pues entonces tendrá que venir conmigo a la comisaría.
Usuario: No. Lléveme antes a mí trabajo y luego vaya donde quiera.
Taxista gritando: Señora, ¡Salga ya! ¡Fin de la carrera!
SILENCIO
ESCENA TRES.
Estilo ópera Pekín: más simbólico y estilizado.
El ladrón consigue robar el móvil con un rápido movimiento.
El taxista murmura en voz baja sin inmutarse demasiado.
Taxista: ¡Otro desgraciado!
El usuario (Carmen) se enfada muchísimo y sale del coche gritando (se levanta de la silla): ¡Ladrón! , ¡Sinvergüenza! ¡Canalla!
Vuelve a entrar (se sienta y se dirige al taxista): ¡pero oiga, que le han robado el móvil!
Taxista (tranquilamente): Si, cada día hay más chorizos. Hay barrios que están imposibles.
Usuario ofreciendo su teléfono: Tenga, llame a la policía.
Taxista: Bah "¿pa qué?" no sirve de nada.
Usuario: ¿Cómo que para qué? ¡Que le acaban de robar!
Taxista (indiferente): Ganas de perder el tiempo... Entran por una puerta y salen por otra.
Usuario: ¡Pero por lo menos intente recuperar su teléfono!
Taxista: ¡Que cosas tiene! No lo voy a recuperar ni en sueños. El tío ya lo estará vendiendo.
Usuario: Vayamos a la comisaría. Yo firmaré como testigo.
Taxista: ¡Na!, no merece la pena.
Usuario: Pero perderá los datos de su móvil.
Taxista: No. Los tengo en la nube. Hago copias de seguridad a diario.
Usuario (irónicamente): ¡Qué previsor!
Taxista: No es la primera vez que me lo quitan. En este oficio encontramos gente de todo tipo.
Usuario: Pero si no denunciamos, cada vez habrá más robos.
Taxista: Yo soy taxista, no policía, ni legislador.
Usuario: Insisto, vayamos a la comisaría.
Taxista (indiferente): Si quiere la dejo en la puerta. Yo tengo que seguir trabajando.
Usuario (sorprendida): ¡Pero no puedo ir sola! A mí no me han quitado nada.
Taxista: Usted verá. Las denuncias solo sirven para hacer estadísticas. No voy a contribuir a ello.
Usuario: Cuantas más denuncias haya, más fácil será trincar a los ladrones.
Taxista (incrédula y con desgana): Si usted lo dice.... La dejo en la comisaría. (Tajante) Yo tengo que seguir trabajando. ¡Fin de la carrera!
SILENCIO
FIN
No hay comentarios:
Publicar un comentario