OBRA
ORIGINAL: La paloma de cartón, farsa
en tres actos, escrita por José Luis Sampedro en 1950. Premio Calderón de la Barca 1950.
EL EJE DEL MAL (PEPPINO Lombardi)
Planeta
Tierra, año 2048 de la Era Actual.
La ceguera de la especie humana ha conducido a la extinción de todas las formas de vida orgánica. Hemos destruido las condiciones mínimas necesarias para el mantenimiento de los ecosistemas, y en las últimas décadas ese desastre se ha hecho irreversible, hasta un “punto de no retorno”.
En un cuarto con forma ovalada, a través de los cristales de unos ojos de buey, se puede observar un paisaje de destrucción, escombros, cenizas y llamas, por delante de un horizonte desértico humeante.
En el
interior del despacho, tres personajes uniformados se observan sin mediar
palabras; un cuarto yace inanimado en el suelo.
VERDAD (tocada
con un pañuelo rojo, exclama con actitud solemne y acusadora)
Ya están
a la vista los frutos de tus engaños… ¿No crees que podrías haberte conformado
con menos? Estarás satisfecha, ahora que nos hemos quedado las tres sin
trabajo, hasta el fin de los tiempos. Además, para completar el cuadro, no
queda ni un contribuyente para que podamos cobrar el desempleo.
La culpa
de todo es de esa revolucionaria de mierda.
¿A quién
se le ocurre montar el número el mismísimo día de Acción de Gracias?
Te lo
acabo de decir, tontorrona… ¡Te pasaste muchos pueblos!
Has
vivido el último milenio engordando el relato del hombre ideal: blancucho,
devoto de Dios, burgués, del norte y de buena educación. El hombre recto,
solidario, valiente, amante de la libertad, cimiento de su familia y vehículo
de progreso hasta en las circunstancias más hostiles…
Tú misma
lo acabas de decir… la primordial Conquista del Oeste se llevó a cabo por
auténticos héroes, los colonos y peregrinos procedentes de la vieja Europa,
pioneros de la evangelización cristiana y de la paz en la tierra… el orígen
de la democracia.
¡Amén!
Estamos solas; creo que ya nada tiene sentido… ¿para qué seguir engañándonos?
Aquellas
primeras, valientes familias, dieron sus vidas para que cultura, bienestar y
progreso echaran raíces en territorios donde antes sólo reinaban barbarie,
superstición y ritos tribales propios de sociedades primitivas y salvajes.
Pero
bueno… Cuanta hipocresía destilan tus arengas. ¿A caso se les preguntó a los
nativos su opinión sobre ese “progreso” impuesto por la fuerza?
Te
recuerdo que hace ya cuatro siglos que los Wampanoag dieron cobijo y alimento a
los náufragos puritanos calvinistas que huían de la persecución anglicana en
Inglaterra. Aquellos mismos peregrinos serían los fundadores, más adelante, de
Plymouth.
Es
cierto, hay que reconocerlo. Aquella fue una época maravillosa, de pacífico
entendimiento y hermandad. Fue entonces cuando aquellos primeros europeos
migrantes instituyeron la celebración del Día de Acción de Gracias, para
agradecer al Señor las cosechas que se habían llevado a cabo.
Lo que
pasó entonces fue que la llegada de los “peregrinos” se transformó en una
verdadera invasión migratoria de colonizadores siempre más organizados y
dispuestos a aprovechar todos los recursos disponibles, por supuesto … siempre
en nombre de su Dios.
Los
hombres siempre tendrán que evolucionar, progresar; no tiene sentido quedarse
atrapados en la prehistoria, hay que volar siempre más alto…
Aquellos
migrantes europeos fueron, en realidad, las primeras avanzadillas
del arrasador imperialismo colonial que se extendió hasta nuestros días,
acabando con la supervivencia del mismo planeta Tierra. Los pueblos nativos
norteamericanos, Wampanoag, Cherokee, Creek, Seminole, Chickasaw y muchos
otros, dominaban entonces el arte de la Yuuyaraq, la vía humana a la
naturaleza, reguladora de la propia existencia.
PROPAGANDA
(sigue a lo suyo…)
Los
colonos no podían desperdiciar la oportunidad de recoger los frutos de sus
esfuerzos. El descubrimiento del oro en Georgia apareció como una auténtica
revelación divina,,,
No me lo
puedo creer, estás transformando unas auténticas tragedias humanitarias, como
las tristemente famosas Sendas de las lágrimas, con la deportación
forzosa y muerte de miles y miles de nativos, en una oportunidad mercantil para
colonizar nuevos territorios, cuyos moradores no tenían alguna posibilidad de
hacer frente a la invasión.
Vamos a
ver… las consecuencias de la llamada “Fiebre del oro”, allá por la primera
mitad del s. XIX, fueron un episodio más de la secuencia horrible de crímenes
en contra de las poblaciones autóctonas. Entonces, los nativos tuvieron que
huir a toda prisa y con lo puesto, abandonando sus tierras a los buscadores de
oro que arrasaban con todo, desde el sureste de norteamerica hacia el oeste del
río Mississipi, con el beneplacito de los gobernantes.
Parece
que todo fue siempre un desastre... olvidáis los sacrificios de tantos
misioneros que se sacrificaron para entregar la palabra de Dios y la salvación
eterna a esos pobres salvajes.
Sin
embargo, la historia ha demostrado que aquellos migrantes europeos llevaban
consigo también una gran variedad de enfermedades que se cebaron con los
pueblos nativos.
Lo más grave, en aquella época, fue el denominado “Genocidio de Alaska”,
en 1919, cuando se registró una pandemia de gripe, traída por los blancos y
sufrida por los indígenas, que – para no extender el contagio - tuvieron
prohibido desplazarse para cazar, recolectar, alimentarse y cuyo destino fue la
muerte por inanición, dejando centenares de huérfanos, mayormente esquimales,
que serían inevitablemente sometidos a un adoctrinamiento religioso, funcional
a la política expansionista del imperialismo colonial.
Desde luego, no podréis negar que nuestro País…
¿¿¿NUESTRO PAÍS???
Lo que
quiero decir es que es aquí, en el lugar en que nos encontramos, donde se actuó
en defensa de los valores y derechos humanos, libertades y progreso. En este
sentido, todo el mundo se ha podido identificar con el “sueño americano”, y los
Estados Unidos de América han sido el símbolo de la civilización occidental,
frente al resto de un mundo atrapado en sus constumbres ancestrales, incapaz de
avanzar y enfrentar los retos de la modernidad y del futuro.
Otra vez
con lo mismo. Ya no queda nadie que se pueda comer sus patrañas.
ACTO
SEGUNDO
Tras la revolución cubana de Castro, los EE.UU. entendieron que era el momento de jugar a todo o nada, y se lanzaron a la conquista del planeta. Primero el control de su patio trasero, Centro y Sudamerica, sin escatimar recursos. Vinieron golpes militares, guerras, matanzas, secuestros y asesinados selectivos: Nicaragua, Salvador, Panamá, Honduras, Chile, Argentina, Venezuela...
En
Washington, alguien se dió cuenta de que se estaban olvidando del resto del
planeta y que otros podían aprovecharse… fueron los tiempos de Vietnam y del
Sureste Asiático.
Mientras,
en Africa y Oriente Medio se alimentaban con millones de dólares las dictaduras
más sangrientas y represivas, apoyando
otras que se tambaleaban (como la del Sha de Persia, finalmente derrocada por
los Ayatollah) y forjando, en las Escuelas terroristas de la CIA, a los futuros
enemigos de Occidente.
En total
sincronismo con el sionismo israelí, Oriente Medio se transformó en un
polvorín.
Tras la
destrucción de Irak, Libia, Afganistán y la domesticación de las
monarquías del Golfo, el mundo había asistido pasivamente al más feroz
genocidio jamás llevado a cabo, la aniquilación del pueblo Palestino a mano de
Israel y de los EE.UU., ya sin frenos en su carrera hacia el control planetario
absoluto.
El
tablero geopolítico iba transformándose por momentos: Europa pertenecía a la
Confederación Rusa (la redefinición política continental consintió al 7º
gobierno Sánchez la anexión de Gibraltar y el cierre de las bases militares de
Rota y Morón) y China gobernaba
pacificamente también el continente africano.
Las
presuntas Inteligencias estadounitense y sionista volvieron a
tener unos momentos de “descuido” (al igual que en los días previos al 11S de
2001 y al 7 de octubre de 2023) y no supieron interpretar unos informes que
hablaban de extraños movimientos en unas zonas de playas al extremo norte de
Iran. Eran los días previos al 15 de mayo de 2048, primer centenario de la
Nakba, la expulsión de la población palestina que inició con la
proclamación unilateral del estado de Israel-
Las
élites tecnológico-militar-financieras, auténtico eje del mal,
definitivo para la extinción del género “Homo”, se lanzaron al espacio
con sus cohetes, sin rumbo conocido...
Telón de acero
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