SINOPSIS:
En un camerino, se dan cita los actores protagonistas y el director de la Compañía de Teatro “Los Teatreros”. Faltan pocos minutos para salir a escena y el Regidor les va avisando del tiempo. Aparece entonces de forma inesperada, una admiradora que no quiere marcharse y un empresario con la que dice es su mujer, a ofrecerles un nuevo proyecto. Estos acontecimientos les llevarán a una serie de malos entendidos, provocando situaciones divertidas y muy disparatas.
- LUIS PIELDELOBO: Actor de
unos cincuenta años, decadente, inseguro y acomplejado.
- REGIDOR: Joven de unos treinta años, cumplidor de su
trabajo
- SAMANTHA ATLANTHA.: Actriz
de unos cuarenta años, atractiva, segura de sí misma y con éxito.
- SIMÓN CORTADO: Director
de la Compañía, de unos cuarenta y cinco años, delicado, amoroso, mujeriego y
oportunista.
- SERGIO PALOMINO: Empresario
de cincuenta y nueve años, prepotente, impertinente y un tanto peculiar.
- ADMIRADORA: Mujer de
unos setenta años, con carácter, que siempre consigue lo que quiere.
- LUNA LAGUNA: Joven supuesta
amante de Sergio, de unos treinta años, oportunista y sin pudor.
ACTO I
(LUIS PIELDELOBO, actor de
teatro en decadencia, se encuentra en el camerino, nervioso y agobiado. Entra
en ese momento el regidor, para avisarle del tiempo que le queda para comenzar
su actuación)
REGIDOR.-
¡A escena en treinta minutos! (Se da la
vuelta para marcharse)
LUIS.
- ¡Espera, espera! (Le hace una seña con
la mano) ¡No te vayas, todavía! Que tengo que preguntarte una cosa…
REGIDOR.
– ¡Si, señor Luis!
LUIS.-
¿Cuántos años, crees que aparento?
REGIDOR
– ¿Dos?
LUIS. – Pues no te lo vas a creer, pero aquí
donde me ves (Mintiendo) tengo
veinticinco.
REGIDOR. – Pues yo no le echaba más de cuatro
años, como le veo muchas veces a gatas…
LUIS. – ¡Ya! es que así se camina mejor (Coge un vaso) ¿Quieres un trago?
REGIDOR. - ¡No, gracias! Es que no me gusta
mezclar…
LUIS. – ¡Claro! el alcohol con el trabajo…
REGIDOR. – ¡No! el alcohol con otras sustancias
¡Disculpe! Tengo que ir a avisar a los demás (Sale del camerino)
LUIS.- Esta noche, la emoción me embarga y
aunque no he preparado ningún discurso (Habla
mirándose al espejo) Me gustaría dar las gracias a todos aquellos que han
confiado en mí y en mi interpretación en la mítica serie “Si no encuentro mis
lentes, puedo partirme los dientes” (Entra
ahora la actriz SAMANTHA ATLANTA con un ramo de flores y una tarjeta)
SAMANTHA. – ¡Mira! De parte de una admiradora.
LUIS. – ¿Son para mí? (Coge la tarjeta y la lee) “Estimada SAMANTHA ATLANTA: Es la cuarta
vez, que vengo a verla en su nueva función. Cada día que pasa, está usted más
guapa y es mejor actriz (Samantha sonríe,
mientras se ahueca el cabello) Espero no se estropee con los años, como su simpático
compañero LUIS PIELDELOBO” (Le devuelve
la tarjeta) ¿Y porque me das a mí, a leer esto?
SAMANTHA. – ¡Dice que eres simpático! (Se ríe)
SIMÓN.- (Entra
en el camerino) ¿Dónde te habías metido, amor mío? (Dirigiéndose a SAMANTHA y luego a LUIS sin apenas interés) ¡Bueno
a los dos! (Hablando a SAMANTHA) ¿Sabes
quién ha venido a ver la función?
SAMANTHA.- ¿Quién?
SIMÓN.- ¡SERGIO PALOMINO!
LUIS.- ¡Toma ya! ¡El empresario!
SAMANTHA. – ¿Quién es ese? ¿Está soltero?
SIMÓN.- ¡Quiere venir a saludaros! (Se dirige a los dos) Así que, tenéis
que ser simpáticos y reírle todas las gracias, porque de él depende que hagan
un contrato a nuestra compañía esta temporada, en el teatro que tiene en la
Gran Vía…
LUIS.- ¡La Gran Vía! (Entusiasmado)
SIMÓN.- ¡Sí! esa calle que tiene tantos teatros,
además de tiendas y restaurantes.
LUIS.- ¡Dios mío! Volver allí, es como un
sueño… (Saca el móvil) ¡Voy a llamar ahora
mismo a mi representante…! ¿Fernando? ¡Acaban de firmarme un año, en la Gran
Vía…! ¡Sí! ¡Quiero que en el luminoso ponga: “La Compañía de teatro “Los
Teatreros” presenta a: LUIS PIELDELOBO! Los demás pueden ir en el cartel debajo,
en letra pequeña, no son importantes…
REGIDOR.- ¡Pero señora, que no puede entrar! (Entra en el camerino, peleandose con una
admiradora, que quiere un autógrafo)
ADMIRADORA.- ¡Claro que puedo entrar! ¡Faltaría
más! (Lleva en la mano un bastón, con el
que amenaza) Y como no me dejes… ¡Me lio a bastonazos con todos! (Consigue entrar) ¡Madre mía! ¡No me lo
puedo creer (Se acerca a SAMANTHA) ¡Si le han dado mi
ramo!
SAMANTHA.- ¡Muchas gracias señora, es un
detalle!
ADMIRADORA.- ¡Que detalle, ni que ocho cuartos!
¡Que el ramo es muy grande! ¡Ay! ¡Así de cerca, es usted guapísima! (La separa entre SIMÓN y el REGIDOR)
SIMÓN.- ¡Apártese señora, que se le va a
estropear el maquillaje a SAMANTHA!
ADMIRADORA.- ¡Quitecitos, que os doy…! (Vuelve amenazar con el bastón)
LUIS.- ¡Señora! Haga el favor de abandonar el
camerino, que estamos esperando una visita muy importante.
ADMIRADORA.- ¡Usted, cállese! ¡Que lo que está,
es azul de envidia!
SAMANTHA.- ¡Se dice, verde…!
ADMIRADORA.- ¡Es que soy daltónica!
SIMÓN.- ¡Vamos a ver señora! (Refiriéndose al Regidor) ¡Este joven le va a acompañar a su butaca!
ADMIRADORA.- ¡De eso nada! ¡Quiero un
autógrafo! (Se suelta y va de nuevo junto
a SAMANTHA, mientras saca lápiz y papel) ¡No sabe lo que la admiramos en la
residencia, desde que usted empezó!
REGIDOR.- Acaba de llegar el señor SERGIO
PALOMINO y LUNA LAGUNA, su señora… (LUNA se sienta en un lado)
SERGIO.- ¡Muy buenas! ¡Enhorabuena mi querido SIMÓN!
Este montaje, es espectacular y tú dirección ha sido inmejorable, que sepas que
este proyecto está dando mucho que hablar…
LUNA.- ¡Están barriendo por los pueblos de
España!
ADMIRADORA.- ¿Sí? (Va con el bastón junto a SERGIO) Pues ¡Llévenme con ustedes, que
yo barro estupendamente!
SERGIO.- ¡Disculpe! Pero estoy impaciente por
conocer a la estrella…
LUIS.- Ya nos conocíamos, nos presentaron hace
tiempo, en la época de la serie, “Si no encuentro mis lentes, puedo partirme
los dientes”…
SIMÓN.- ¡Aquí está! (Coge de la mano a la actriz y la lleva junto a SERGIO, que la besa la
mano) SAMANTHA ATLANTHA…
SERGIO.- ¡He pensado mucho en usted…!
SAMANTHA.- ¡Me lo dicen mucho los hombres! En
la cama, antes de dormirse ¿A que sí?
SERGIO.- ¡Pues no! Me la he imaginado en un
letrero luminoso, de un teatro céntrico de Madrid… ¡SAMANTHA ATLANTHA! ¡La
estrella de “Los Teatreros”! ¡La dama de las tablas!
SAMANTHA.- ¿Y porque voy hacer de carpintera?
SIMÓN.- ¡Pero cariño! Se refiere a las tablas
del teatro.
SAMANTHA.- ¡Ah claro! ¡Era broma!
SERGIO.- ¡Vamos querida! Tenemos mucho de qué
hablar (La coge de la cintura y se
dirigen hacia la salida del camerino)
ADMIRADORA.- ¡Un momento! ¿Y mi autógrafo?
SERGIO.- ¡Que no moleste, señora! (Salen los dos)
LUIS.- ¡No obstaculice el amor libre, entre un
empresario y una joven indefensa!
ADMIRADORA.- ¡Usted a callar! (Vuelve a amenazar con el bastón) ¿Y
este hombre es su marido? (Se sienta
junto a LUNA)
LUIS.- ¡Que yo no soy su marido! Y ellos tienen
que hablar de negocios, una película, un anuncio…
ADMIRADORA.- ¡Ya! y también un revolcón…
¡Menuda pinta de sinvergüenza tiene ese hombre!
LUNA.- ¡Conozco a mi marido, señora!
REGIDOR.- ¡A escena en quince minutos! (Se asoma)
LUIS.- ¡Acompaña a esta señora a su butaca! (Le dice al REGIDOR)
SIMÓN.- ¡Eso sí! (Se acerca, la coge del brazo y la levanta) ¡Luego, que le firme la
receta de las pastillas para el corazón, si hace falta!
ADMIRADORA.- ¡Que no me toque, oiga! (El REGIDOR, la saca a la fuerza del
camerino)
SIMÓN.- ¡O se acaba hoy mi carrera, o mi
relación! (Muy alterado, paseando de un
lado a otro)
LUNA.- ¿Y si tomamos algo?
LUIS.- ¡Que buena idea! (Coge una botella que tenía en un rincón) ¡Podemos terminarla y después
andamos a gatas! ¿No lo has probado nunca?
REGIDOR.- ¡Señora, por última vez! ¿Quiere ir a
su butaca? (Vuelven al camerino de nuevo)
ADMIRADORA.- ¡Que no! ¡Yo no me muevo de aquí,
hasta que me firmen el autógrafo, que luego en la residencia se ríen de mí y
además pierdo la apuesta! (El REGIDOR, se
va)
LUNA.- La entiendo señora, yo también me debo a
mi público…
SIMÓN.- ¿Ah sí? y ¿Cuál es tu nombre artístico?
LUNA.- ¡LUNA LAGUNA! como yo no existe ninguna
¿Tú crees que podría dar el salto al teatro?
SIMÓN.- ¡Hombre! Si fueras mi chica, todo sería
más fácil (Se aproxima a ella, todo lo
que puede) ¡Ya lo estoy viendo! (Hace
gestos con las manos) ¡LUNA LAGUNA! “Una mujer casi gatuna…”
SAMANTHA.- ¡Cariño, cariño! (Entra corriendo al camerino y se dirige a
SIMÓN)
ADMIRADORA.- ¡Señorita ATLANTHA! ¡Eche aquí una
firmita! (Se levanta y va hacia ella, le
muestra la libreta y un bolígrafo)
SAMANTHA.- ¡Tenga! (Firma y se lo devuelve) ¿Contenta?
ADMIRADORA.- ¡Pues necesito que firme, muchos
más! Es para mis compañeros de la residencia…
LUIS.- ¡Señora, llévese ese y haga fotocopias!
ADMIRADORA.- ¡No señor! ¡Eso es piratería!
SAMANTHA.- ¡Cariño! Me parece que ese
empresario está flirteando conmigo… (Señalando
hacia la salida)
SIMÓN.- ¿Ah sí? ¿No me digas? (Mientras hace lo mismo con LUNA, sin dejar
de mirarla)
SAMANTHA.- ¡Sí! me coge de la cintura, me habla
al oído muy cerca… ¡Vamos! lo mismo que estás haciendo a esta chica… ¡SIMÓN!
¡Que estás flirteando!
LUIS.- ¡Mejor! Es un hombre guapísimo ¡Yo mismo
dejaría, que me tocara él!
SERGIO.- ¡Ay, Ay, Ay! (Entrando en el camerino, se acerca a SAMANTHA, moviendo la mano como
regañando) Es usted escurridiza… ¡Señorita!
SAMANTHA.- ¡No! No soy yo, son sus babas…
ADMIRADORA.- ¡Caballero! ¡Deje en paz a la
señorita!
REGIDOR.- ¡A escena en cinco minutos! (Se asoma y vuelve a irse)
LUIS.- ¡No les haga caso! ¡Si todos sabemos que
usted es un viejo verde! (Señalando a
SERGIO) pero verde esmeralda, precioso ¡Vamos un tipo encantador!
SERGIO.- ¡Gracias! (Le hace una confidencia a Luis) Yo sólo quería confiarme a ella, para que
mediase entre usted y yo.
LUIS.- Pero si sólo le ha faltado escupirme,
cuando ha llegado…
SERGIO.- ¡No me haga caso! Es que me pongo
nervioso… Lo que tengo es fijación por usted, desde que le vi en “Si no
encuentro mis lentes, puedo partirme los dientes”
ADMIRADORA.- ¡LUNA! Usted pensaba que había
dado el braguetazo… y le ha salido el “tiro por la culata” (Se ríe)
LUNA.- ¡De tiro nada! (Coge del cuello a SIMÓN y se lo acerca) ¡Anda! ¡Hágame mujer, que
no recuerdo lo que era…!
SAMANTHA.- ¡Ven aquí! (Coge a LUNA de los pelos) ¡Vamos fuera guapa, a ver si mientras lo
recuerdas! (La echa fuera)
SIMÓN.- ¡No sabe la joya que se lleva! (Le dice a SERGIO, sobre LUIS)
SAMANTHA.- ¡Además a mí me ha dicho, que le ve
muy atractivo y que se ríe mucho con sus gracias!
REGIDOR.- ¡Todos a escena! (Se asoma y se marcha, seguido de todos menos SERGIO Y LUIS)
SERGIO.- ¡Suerte! ¡LUIS PIELDELOBO! (Hace gesto con la mano, como una garra, le
coge de la cara y le da un beso) Yo haré que sigas trabajando en “Los
teatreros” porque el sueño de cualquier actor, es seguir actuando… (Le guiña un ojo y sale del camerino)
LUIS.- ¡Pues a ver, si con un poco de suerte,
eso se cumple esta noche…! (Sale del
camerino)
FIN
(TELÓN)

Es un disparate de los Hermanos Marx. ¡Bravo!
ResponderEliminarMe gusta
ResponderEliminar