lunes, 16 de diciembre de 2024

Monólogo sobre la ceguera de Edipo (de Carmen Rincón)

Me encuentro en la más absoluta oscuridad.  Durante toda mi vida he estado ciego, ahora que he conocido mi terrible realidad, merezco seguir ciego. He asesinado a mi padre y he desposado a mi propia madre, con quien he tenido hijos.  Es una pesadilla de la que no podré despertar jamás.  Merezco la ceguera eterna. 

¡Pero que estupidez irreparable he cometido! Acabo de arrancarme los ojos y veo ahora con más claridad que nunca.

Yo no soy el responsable de esta tragedia que tanto daño ha provocado. Fueron los dioses los que sin coherencia alguna trazaron ese terrible destino.  Fue el sacerdote chismoso quien no dudó en desvelar el oráculo en vez de callar para siempre.  Fueron mis padres los que, con absoluta crueldad, me entregaron a un criado nada más nacer para que acabase con las pocas horas de vida que tenía. 

Además, hay algo bueno de esta sucesión de hechos siniestros: si yo no me hubiera casado con mi propia madre, mis hijos, a los que adoro a pesar de ser también mis hermanos, no existirían y tampoco tendrían la oportunidad de nacer jamás; estarían condenados por toda la eternidad a pertenecer a la nada. 

2 comentarios:

  1. Es casi un desarrollo filosófico. Al final enfrenta un dilema filosófico sin respuesta. Este monólogo invita a pensar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario. Es precioso.

      Eliminar

CARMEN DE BURGOS (1867-1932), por Juana Cámara

CARMEN DE BURGOS (1867-1932) CARMEN DE BURGOS (1867-1932) Madrileñas. Por Juana Cámara.   CARMEN DE BURGOS, “Colombine”, fue una ...