SINOPSIS. Una mujer y un hombre llegan a un apartamento de un familiar fallecido recientemente. El propósito, es encontrar un Legado, que se encuentra en él. En esa búsqueda, se irá descubriendo el misterio del familiar que un día desapareció, y la propia vida de sus familiares. El Legado cambiará el rumbo de sus vidas.
PERSONAJES
Mujer de 54 años.
Hombre de 28 años.
ESCENAS:
1 escena
(Se oye abrir la puerta entrada al apartamento; cerrojo bien echado con dos
vueltas llave)
Entran una mujer de 54 años, y un hombre de 28
años.
Al entrar se quedan estupefactos por lo que están
viendo: entran directamente al comedor-cocina donde la basura se extiende por
todas partes. Un sofá desvencijado, y
una mesa es todo el mobiliario que contiene el comedor. Libros amontonados en
pilas forman parte de este espacio lleno donde apenas se puede respirar.
Se percibe abandono: muebles cocina viejos, el grifo no funciona y hay humedad en la casa. Tan solo un pequeño signo nos indica algo de esperanza: Un flexo luce sobre un libro abierto; el único espacio libre.
2 escena. La mujer abre la puerta que da a la habitación - baño. Sale de inmediato y se preguntan, quien podría haber vivido ahí, en esas condiciones. (se ponen a recoger basura poder moverse)
3 escena. El chico, se pone enseguida a hojear
libros; está entusiasmado por lo que está viendo; está en su mundo, es escritor
y un gran lector.
La mujer continúa sacando basura y ordenando
un poco.
4 escena. La mujer sale de nuevo al baño -
habitación y se demora un poco. Vuelve con un pequeño alijo que desenvuelve
bajo la inquietud del hombre.
Lo abre y aparece un libro, y un Diario.
El hombre enseguida coge el libro y empieza a
leer “Vivir o Morir “de J. Aparicio. Se trata de un autor conocido que está
teniendo mucho éxito. El hombre conoce bien al autor, ha leído todo de él.
La mujer coge el Diario; y empieza a leer. (da un grito tan grande, que seguido de un
desmayo sobrecoge al hombre). Este reanima a la mujer, y vuelve en sí.
Mira al hombre, que empieza a leer (ahora
es él quien chilla y chilla sin parar; arremete contra la mujer, sin dejar de chillar)
Por qué, por qué, por qué me mentiste. No tenías derecho, era un chiquillo, me mentiste
sin consideración porque, por qué. (No
para de incrementar a la mujer).
Acto seguido, abre la puerta y se va (el portazo retumba por toda la casa)
5 escena. La mujer, está temblando, ni por lo
más remoto pensó que un día se descubriría todo. No sabe que hacer, e invoca a
todos los Dioses para obtener respuesta.
Ya más tranquila saca el móvil y llama al hombre; este vuelve.
6 escena.
Entra el hombre y se acerca. La mujer trata de consolarlo, pero este
hace un gesto negativo.
El hombre le pide que hable del autor del
Diario.
La mujer habla, y habla y el hombre empieza a serenarse y a entender porque se encuentra ahí; empieza a conocer más de sí mismo, su propia historia.
7 escena. Continúan leyendo el Diario (es pequeño, lo más esencial para que conozcan porque se encuentran ahí); el hombre se levanta, va hacia la mesa y observa la página abierta del libro: una esfinge . Se trata de una versión del Mito de Edipo.
Esta página abierta, dará luz a toda la historia desconocida del hombre fallecido, y del Legado dejado a los dos personajes.
ACTO 1
ROSA. ¿Pero qué es esto? Apenas podemos entrar. ¡Vaya guarrería!
HUGO. ¿Aquí vivía un ser humano? ¡No lo puedo
creer!
Tendremos que limpiar para poder devolvernos.
(se
ponen a recoger basura)
ROSA. Pues parece que así era. Veremos de quién se trata. Ya has oído, según el testamento, la voluntad del fallecido era que no se revelase el nombre hasta que deseamos con el Legado que aquí se encuentra, entre toda esta basura...
HUGO. ¿Pero quién puede ser semejante persona, para que nos deje una herencia? ¿Madre tienes alguna idea?
ROSA. A primeras, no pienso en nadie. Pero podría ser un hermano mío que se fue a trabajar a Alemania, y hace muchos años que no sabemos de él.
HUGO. Pues si estaba en Alemania, difícil es que sea él; a no ser que volviese, y se instaló aquí en Madrid. Por lo que estamos viendo quien quiera que sea, vivía aquí hace tiempo. Voy a sacar todo esto. (sale del apartamento)
ROSA. Uy, uy, uy; me temo algo no bueno. ¡Pero
ahora! después de tantos años? No, no
puede ser. Me tuve que acostumbrar a estar sola, a criar a mi hijo sola; no, no
es posible. El murió; ¿murió ?, o ¿así lo quise creer? Me voy a volver loca, loca de tanto misterio
sin resolver. ¡Ah! ¡Está aquí, siento su presencia! No, no hay nadie y además no puede ser
él. Tranquila Rosa, tranquilízate ya se
verá.
(entra Hugo)
Fin

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