¡AVE MARÍA!
Por megafonía se oye: "Tren Alvia con destino a Huelva situado en el andén 1, vía 1 va a efectuar su salida en 5 minutos".
Pasajera se sube al tren con aspecto cansado.
Se cruza con otro pasajero que ha llegado corriendo
● Que alivio, uno que sale en hora.
Ambos asienten
El reloj de la estación marca las 18.15 del Domingo 18 de enero. Pasajera coloca una pequeña bolsa de viaje de color amarillo en el portaequipajes superior, se quita su abrigo, se sienta colocándose el abrigo doblado encima de las rodillas. Del bolso de mano que lleva cruzado saca el móvil, se sumerge en él.
Gritos de niños procedentes de los asientos situados tras ella.
Gesto displicente por parte de la Pasajera
● Menudo viaje nos espera - Suspira y vuelve al móvil.
Niños:
● Déjame Manolito
● María dame agua
● ¡No quiero! la cantimplora rosa es la mía.
● Dame, dice mientras se abalanza a quitársela.
Madre
● Por favor callaros, sentaros, que estáis molestando, María ¡Por favor! dale agua a tu hermano.
● ¡Que no!
Madre
● Manolito ahora cuando arranque el tren que abrirán el vagón cafetería voy y te compro una.
Continúa el griterío de los chiquillos.
El tren arranca, se nota como va tomando velocidad.
Pasajera comenta en alto
● Por favor, ¿puede educar Vd. a sus hijos? - mientras taconea nerviosa en su asiento.
● Perdón.
● Es cuestión de educación.
● Son niños.
● Claro, y entonces los demás tenemos que hacer un viaje de mierda.
En ese momento por megafonía se escucha: “Señores pasajeros, el vagón cafetería acaba de abrir”
Se ve que el tren ya va a velocidad crucero.
● ¡Por favor! Os lo digo por última vez portaros bien, no gritéis, ni os mováis. Mamá vuelve en 5 minutos, además del agua os voy a comprar chocolate
● Eso, señora.
En ese momento por el pasillo pasa una tripulante del tren.
● Perdona, ¿me puedes dar unos cascos?; a esos niños no hay quien los aguante.
● Ahora mismo se los traigo.
La madre se levanta, se dirige a ella:
● Señorita ¿me puede decir en qué vagón está la cafetería?
● En el número 2; vaya tranquila, yo les echo un vistazo.
● Muchas gracias.
● Por favor - dirigiéndose de nuevo a sus hijos - portaros bien.
Al pasar a la altura de la Pasajera, esta dice:
● ¡Ya le vale!
Madre sale del vagón.
El tren empieza a vibrar.
Pasajera de pie, ya ostensiblemente nerviosa, pregunta al tripulante: ¿Es esto normal? Yo hago este trayecto con frecuencia.
Pero antes de que le de tiempo a contestar se oye un terrible estruendo seguido de un frenazo; todo y todos salen despedidos por los aires, móvil, abrigo, zapatos, Pasajera se lanza a por su maleta amarilla, en ese momento se va la luz. Se encienden las de emergencia, es noche cerrada.
Solo se escuchan gritos; ella tras el salto cae a la altura de los niños que, aterrorizados, es la primera vez que en todo el viaje están callados y sentados, María abraza a Manolito.
Pasajera les pregunta:
● ¿Estáis bien?
La niña mira a Manolito mientras le dice a la Pasajera:
● Tiene pupa. ¿Y mamá?
La Pasajera les abraza fuerte en silencio, con toda la dulzura que nunca fue capaz de exteriorizar.
● Se oye a Maria: ¿Quieres agua? Manolito no me contesta.
Terrible!! Muy bien descrito, enhorabuena
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